La propuesta permite comprar indumentaria, calzado y accesorios usados, pero también entregar prendas para su posterior reventa o donación. La apertura se produce mientras los shoppings incorporan nuevas marcas internacionales y el mercado de la moda circular continúa expandiéndose.
La empresa, creada en 2012, cuenta actualmente con 10 puntos de venta en Buenos Aires. Ocho de esos locales funcionan además como lugares de recepción de ropa, a lo que se suma su plataforma de comercio electrónico.
El modelo consiste en recibir prendas, calzado y accesorios usados, seleccionar aquellos que pueden volver al circuito comercial y ofrecerlos nuevamente a los consumidores. Según los datos proporcionados por la compañía, actualmente se reincorporan al mercado unas 40.000 prendas por mes.
La firma cuenta con alrededor de 100 empleados y fue creada por Gonzalo Posse y Juan Baez. Dentro del mercado local, forma parte de las primeras empresas que desarrollaron este modelo de compraventa de indumentaria usada, junto con otras propuestas que también operan en el país.
La expansión hacia los centros comerciales ocurre en paralelo con el crecimiento del mercado internacional de segunda mano. De acuerdo con las cifras difundidas por la empresa, este segmento avanza a un ritmo superior al de la moda tradicional: crece a más del 10% anual, frente al 4% del mercado convencional.
La reventa representa actualmente cerca del 9% del mercado mundial de moda y las proyecciones apuntan a que podría alcanzar el 23% en 2030, con un volumen estimado de US$700.000 millones.
El crecimiento de este segmento contrasta con la evolución de la industria textil tradicional en la Argentina. Según datos de la Cámara Industrial de la Indumentaria, las ventas del sector cayeron 6,9% interanual durante el tercer bimestre del año.
El relevamiento también muestra que el 55% de las empresas de indumentaria registró una disminución de sus ventas, mientras que el 27% informó incrementos.
La menor demanda aparece como uno de los principales problemas para las compañías del sector. El 85% de las empresas consultadas señaló este factor como una dificultad, el porcentaje más elevado registrado en los últimos relevamientos.

