El Aeropuerto de San Rafael avanzó en su proceso de modernización con la habilitación de la primera etapa de la nueva terminal de pasajeros, una obra que contempla la ampliación de la infraestructura, la incorporación de nuevos servicios y una reorganización de los espacios para incrementar la capacidad operativa.

El proyecto de la terminal demanda una inversión estimada en US$ 20 millones, de los cuales alrededor de US$ 15 millones ya fueron ejecutados. Esta primera fase incorporó más de 1.790 metros cuadrados de superficie cubierta y semicubierta y permitirá gestionar de manera simultánea el arribo y la partida de dos aeronaves Boeing 737.

La obra de la terminal se suma a los trabajos realizados en el sector operativo del aeropuerto. Durante este año fueron inauguradas una nueva pista, una plataforma y una calle de rodaje, con una inversión adicional de US$ 23 millones. De esta manera, las distintas etapas de modernización alcanzan una inversión de al menos US$ 38 millones.

La ampliación responde al crecimiento de la demanda. El aeropuerto movilizó 51.111 pasajeros durante 2025 y en el primer semestre de 2026 registró 22.561 pasajeros, un 3% más que en el mismo período del año anterior. Actualmente cuenta con un vuelo diario de Aerolíneas Argentinas que conecta San Rafael con Buenos Aires.

De la ceremonia de apertura participaron el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo; el intendente de San Rafael, Omar Félix; el CEO de Aeropuertos Argentina, Daniel Ketchibachian, y representantes de entidades comerciales y turísticas de la región.

Durante el acto, Ketchibachian destacó que la habilitación de esta primera etapa permitirá mejorar las condiciones de atención y los servicios para los pasajeros, al tiempo que consideró que la obra contribuirá al desarrollo del turismo y de la actividad económica de Mendoza y la región.

El proyecto fue diseñado para que las obras pudieran desarrollarse sin interrumpir las operaciones comerciales del aeropuerto. Para eso, la construcción fue dividida en dos etapas. La primera, recientemente habilitada, permite comenzar a utilizar las nuevas instalaciones mientras continúa la segunda fase, que contempla la transformación del edificio existente y la terminación de la terminal.

Uno de los elementos incorporados para garantizar la continuidad de las operaciones es un sector de check-in provisorio de 120 metros cuadrados. La estructura podrá desmontarse una vez finalizada la construcción del área definitiva y permitirá mantener la atención a los pasajeros durante el desarrollo de los trabajos.

También se construyó un nuevo edificio técnico independiente de aproximadamente 360 metros cuadrados, destinado a concentrar las instalaciones necesarias para el funcionamiento actual y futuro del aeropuerto.

La primera etapa de la terminal comprende más de 1.790 metros cuadrados distribuidos entre áreas de atención, sectores operativos y espacios destinados a servicios. De ese total, unos 1.200 metros cuadrados corresponden a superficies cubiertas destinadas a la atención de pasajeros. También se incorporaron el sector de check-in provisorio, oficinas operativas temporarias, el edificio técnico y aproximadamente 380 metros cuadrados semicubiertos correspondientes a galerías de circulación y al patio operativo para el movimiento de equipajes.

Entre las nuevas instalaciones se encuentran un hall público para partidas y arribos, sanitarios, un sector gastronómico y un puesto de inspección de la Policía de Seguridad Aeroportuaria. También se habilitarán cuatro posiciones de atención en el sector de check-in provisorio, nuevas oficinas operativas, una sala de embarque con sanitarios y un área para el reclamo de equipajes equipada con un sistema de carrusel.

El proyecto contempla además nuevas galerías semicubiertas y un patio operativo destinado al movimiento de equipajes, con el objetivo de reorganizar la circulación y mejorar la operatoria dentro de la terminal.

La modernización del aeropuerto comenzó a tomar forma varios años atrás, cuando desde San Rafael se impulsaron gestiones para conseguir los fondos destinados a una reforma integral. En 2022 se licitó la primera etapa de los trabajos y en febrero de 2023 comenzaron las obras sobre la pista, que incluyeron ampliaciones, repavimentación y la renovación del sistema de balizamiento.

Esa etapa concluyó con la inauguración de la nueva pista. La construcción de la terminal, en cambio, atravesó posteriormente un período de incertidumbre y permaneció paralizada durante 13 meses. Durante ese período se realizaron nuevas gestiones para obtener los recursos necesarios y garantizar la continuidad del proyecto.

Con la reanudación de los trabajos, la obra pudo avanzar hasta la habilitación de esta primera etapa de la nueva terminal. La ampliación permite incrementar la capacidad del aeropuerto y sumar espacios y servicios para los pasajeros, mientras continúa la segunda fase del proyecto.

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