El creciente endeudamiento de las familias argentinas y el aumento de la morosidad han tomado protagonismo en el discurso público. Desde el gobierno, se ha intentado minimizar la gravedad de la situación, rechazando en múltiples ocasiones la posibilidad de un plan de rescate o de un alivio para los deudores. En el ámbito parlamentario, se han acumulado numerosos proyectos destinados a abordar esta problemática, que podrían generar un entorno incómodo para el oficialismo si se genera una presión opositoria similar a la de otros temas como la emergencia en discapacidad o el financiamiento universitario.

Además, el endeudamiento de los hogares ha emergido como una consigna de protesta en diversas movilizaciones, ya sea desde un enfoque de convicción o desde consideraciones políticas de algunos sectores gremiales y movimientos sociales.

El tema del endeudamiento ha comenzado a reflejarse con mayor frecuencia en encuestas de opinión, que indagan no solo sobre el origen, sino también sobre las razones detrás de este comportamiento. Una consultora realizó un análisis de tres estudios al respecto.

Management & Fit lleva a cabo encuestas mensuales sobre la situación económica, social y política del país. Desde fines del año anterior, ha incorporado un módulo específico sobre el endeudamiento familiar, con el fin de entender cómo los hogares financian sus gastos corrientes y qué mecanismos utilizan. Desde diciembre de 2022, el tema del endeudamiento se ha mantenido constante entre las principales preocupaciones de los encuestados. En la última encuesta, publicada a fines de julio, los “problemas de endeudamiento personal o familiar” se ubicaron en el cuarto lugar dentro de los motivos de preocupación, con un 11,1% de las menciones, después de ‘dificultad para llegar a fin de mes’ (24%), ‘bajos ingresos’ (20,4%) e ‘inseguridad’ (14,7%).

La consultora también indaga sobre las principales razones por las cuales las familias endeudadas han recurrido a créditos en los últimos 12 meses. En sus tres mediciones desde el final del año pasado, la razón más citada fue la compra de alimentos y la cobertura de gastos mensuales, alcanzando aproximadamente un 33%. Las demás razones incluyeron el pago de deudas para refinanciar (13,7%), la adquisición de electrodomésticos u otros bienes duraderos (8,5%) y el pago de alquiler (5,9%). En menor medida, se consideraron las deudas por emprendimientos (4,7%), gastos de salud (2,4%) y educación (1,1%).

“Lo que hemos registrado es que el endeudamiento no se orienta hacia la compra de bienes duraderos, inversiones o ahorros, sino que se destina a financiar consumos cotidianos, ya sea supermercado o bienes no duraderos. Esto genera dos efectos: un impacto en el estado de ánimo de la sociedad y la dificultad para implementar cualquier medida económica que reactive el consumo cuando la población está tan endeudada”, señaló la directora de la consultora.

“Gran parte del apoyo al gobierno se basa en expectativas. Las personas no perciben que su situación haya mejorado. Aunque el gobierno ha logrado estabilidad en algunos indicadores económicos y evita que se dispare el dólar, la gente sigue sin vislumbrar una mejora en su calidad de vida. Surge la pregunta de cuánto puede sostenerse esta expectativa cuando la población está tan endeudada”, añadió.

Por su parte, Zentrix Consultora presentó recientemente un estudio relevante, basado en 1.468 encuestas realizadas a finales de julio, que examina, entre otros aspectos, el tiempo que sus ingresos alcanzan a los encuestados. Un 66% indicó que agotaban sus ingresos antes o hasta el día 20 del mes; un 23,8% afirmaron que llegaban a fin de mes, y solo un 9,3% podía ahorrar. Al segmentar los datos por edad, se observa que entre los jóvenes de 18 a 39 años, el 85,5% comenta que su ingreso dura hasta el día 20, mientras que en el grupo de 40 a 59 años, la cifra se reduce al 60,6%.

En este estudio se hace una evaluación de las preocupaciones relacionadas con el endeudamiento familiar. Las deudas se ubicaron en el sexto lugar entre las inquietudes de los encuestados, detrás de la corrupción y otras problemáticas económicas. Al preguntarles si habían adquirido alguna deuda o crédito en los últimos seis meses, un 61,9% contestó afirmativamente. Los motivos de su endeudamiento se atribuyeron, en más de la mitad de los casos (53,7%), a que sus ingresos son insuficientes para cubrir los gastos básicos; le siguieron el aumento de tarifas y servicios públicos (23,1%) y la adquisición de bienes duraderos (11,5%). Las situaciones imprevistas, como enfermedades o desempleo, representaron el 7,6% de las respuestas.

“Desde principios de año, la gente ha manifestado: ‘No puedo llegar a fin de mes con mis ingresos’. Empezamos a indagar hasta qué día del mes llegan con su salario. Cada vez más personas indican que tienen menos días. Entonces, la razón detrás de su endeudamiento radica principalmente en la necesidad de cubrir alimentos o pagar servicios. El ingreso disponible para las familias, que se refiere a los ingresos menos los gastos fijos, es cada vez más limitado. Nuestra encuesta puede cruzarse con cualquier dato del INDEC: el consumo de productos masivos y alimentos está en descenso. Si se debe optar entre alimentarse o endeudarse, la decisión tiende a ser clara”, explicó el director de Zentrix.

Tanto Management & Fit como Zentrix destacan que el grupo más joven es uno de los más afectados por el endeudamiento. “El sector joven es el que enfrenta mayores problemas laborales, el que menos llega a fin de mes y el que presenta un alto nivel de endeudamiento, principalmente en sistemas informales, ya que está fuera de la formalidad”, señaló el director de Zentrix.

“Los jóvenes son probablemente el núcleo del electorado oficialista, un segmento vulnerable con empleos inestables y elevado endeudamiento. Para el Gobierno, esto puede representar un desafío, ya que es necesario convencer a este grupo para que se movilice nuevamente y participe en las elecciones”, añadió la directora de Management & Fit.

El Instituto Universitario CIAS, especializado en investigación social y fundado en 1956 por la orden jesuita, publicó un informe sobre la situación económica y el posicionamiento político de los jóvenes en barrios populares del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) en julio. La encuesta, realizada cara a cara a 964 jóvenes de entre 16 y 24 años, reveló que el 60% de ellos dijo que su hogar debió reducir el consumo en diversos rubros en lo que va del año: el 40% recortó en alimentos, el 18% en vestimenta, el 17% en actividades recreativas y el 14% en servicios como electricidad, gas o telefonía.

Asimismo, el 57% de los consultados indicó que su hogar solicitó préstamos o créditos para cubrir gastos cotidianos, excluyendo la compra de materiales o electrodomésticos. El informe evidencia una clara conexión entre los hogares que ajustaron su consumo y aquellos que se endeudaron: entre quienes ajustaron, el 66% recurre a deudas, en contraste con el 41% de aquellos hogares que no realizaron ajustes.

“Entre los hogares que ajustaron sus gastos, son ellos quienes más han tenido que recurrir a endeudamiento. Es decir, no solo están reduciendo gastos, sino que también se ven obligados a endeudarse para cubrir dichos gastos. El ajuste que han implementado no es suficiente”, concluyó el vicerrector de Investigación del CIAS.

By admin

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *