El análisis sostiene que ambas compañías cotizan a valores atractivos y que sus resultados ya reflejan los efectos de los cambios implementados en el mercado eléctrico. Sin embargo, advierte que las acciones podrían permanecer baratas mientras continúe la volatilidad política y no aparezcan nuevos impulsores.
Para Central Puerto, se estableció un precio objetivo de u$s 22 por ADR, frente a una cotización de u$s 12,98, lo que implica un potencial de suba del 69,5%. La compañía cuenta con unos 6.703 megavatios de capacidad instalada y genera aproximadamente el 15,4% de la electricidad del país.
Las proyecciones apuntan a un EBITDA de u$s 521 millones para 2026, un 55% más que el año anterior, y de u$s 529 millones para 2027. En un escenario optimista, el ADR podría alcanzar los u$s 27, aunque para eso serían necesarios nuevos proyectos por unos u$s 600 millones con retornos cercanos al 15%.
Pampa Energía también mantiene una recomendación de compra. Su precio objetivo fue fijado en u$s 121 por ADR, frente a los u$s 79,52 de su cotización considerada, lo que representa un potencial de suba del 52,2%.
Para la compañía se proyecta un EBITDA de u$s 1.600 millones en 2026 y de u$s 1.900 millones en 2027. Uno de los principales motores sería el crecimiento de la producción de petróleo en Rincón de Aranda, en Vaca Muerta, que podría pasar de unos 22.000 barriles diarios a 28.000 durante el cuarto trimestre.
También se destaca el proyecto FertilPampa, que contempla una inversión cercana a u$s 2.700 millones y podría aportar unos u$s 6 adicionales por ADR en determinados escenarios, aunque con riesgos vinculados a posibles demoras y sobrecostos.
El principal obstáculo para ambas compañías no estaría en sus resultados operativos, sino en la falta de nuevos catalizadores. Entre las operaciones que podrían generar oportunidades aparecen la venta de participaciones estatales en las centrales San Martín y Belgrano y la licitación de la concesión hidroeléctrica de Futaleufú.
También se analizan nuevas licitaciones para incorporar generación térmica y sistemas de almacenamiento con baterías. Sin embargo, el análisis mantiene cautela porque algunos procesos recientes ofrecieron retornos considerados insuficientes frente al riesgo argentino.
En ese contexto, la continuidad de las reformas económicas y regulatorias será determinante. Una reversión de los cambios, una mayor intervención tarifaria o un aumento del riesgo país podrían elevar el costo de capital y reducir los precios objetivos.
La conclusión combina una perspectiva positiva sobre los fundamentos de Pampa Energía y Central Puerto con cautela sobre el corto plazo: ambas presentan valuaciones bajas y buenas perspectivas de resultados, pero necesitarán nuevos proyectos rentables o una reducción del riesgo argentino para que el mercado reconozca ese potencial.

