En Wall Street, los principales índices estadounidenses mantienen un desempeño positivo en lo que va del año. El S&P 500 acumula una suba del 11,2%, el Nasdaq avanza 14,7% y el Dow Jones registra un incremento del 9,5%.
Entre los activos internacionales con mayores avances aparece Micron Technology, fabricante de chips utilizados en centros de datos vinculados con inteligencia artificial. El papel acumula una ganancia en dólares cercana al 220%. Una inversión inicial de US$1.000 habría pasado a unos US$3.200.
También se destacaron otras compañías del sector tecnológico. Intel registra un retorno del 140%, lo que llevaría una inversión de US$1.000 hasta aproximadamente US$2.400. Advanced Micro Devices (AMD) acumula una suba del 110% y elevaría ese capital hasta unos US$2.100. Por su parte, el ETF VanEck Semiconductor (SMH) presenta una ganancia cercana al 50%, equivalente a unos US$1.500 sobre una inversión inicial de US$1.000.
Los inversores argentinos pudieron acceder a parte de estos activos internacionales a través de Cedears, instrumentos que permiten seguir localmente la evolución de acciones y fondos cotizados en el exterior.
En el mercado local, las acciones de YPF y Vista se encuentran entre las de mejor desempeño en dólares. Ambas acumulan un retorno total cercano al 40%, por lo que una inversión de US$1.000 realizada al comienzo del año habría alcanzado aproximadamente US$1.400 en cada caso.
En renta fija también hubo instrumentos argentinos con resultados positivos. Los Bonos CER, ajustados por la evolución de la inflación, acumularon subas de entre 20% y 25% en dólares. En el extremo superior de ese rango, US$1.000 se habrían transformado en unos US$1.250.
Los bonos duales registraron rendimientos de entre 18% y 20%, mientras que las Letras del Tesoro Capitalizables en pesos (Lecap) tuvieron una evolución similar. En ambos casos, una inversión inicial de US$1.000 habría alcanzado alrededor de US$1.200 en el escenario de mayor rendimiento.
El comportamiento de estos activos estuvo favorecido por la evolución del tipo de cambio oficial, que avanzó apenas 1,5% durante el período. La estabilidad cambiaria permitió que las estrategias de inversión en pesos obtuvieran rendimientos superiores a la variación del tipo de cambio.
En el mercado de criptomonedas, Bitcoin y Ethereum registraron una corrección luego de los máximos alcanzados hacia fines de 2025. En la última semana, Bitcoin acumuló una caída del 9,9% y Ethereum una baja del 16,8%, aunque ambas comenzaron a mostrar señales de recuperación.
En sentido contrario, Hyperliquid (HYPE) tuvo un desempeño destacado durante 2026, con una suba aproximada del 215%. Su evolución estuvo vinculada con el funcionamiento de su plataforma de intercambio y un mecanismo que retira periódicamente tokens del mercado, aumentando su escasez. Una inversión de US$1.000 al comienzo del año habría alcanzado unos US$3.150.
En este segmento, los rendimientos estuvieron acompañados por una elevada volatilidad y no implican una garantía de resultados futuros.
El mercado inmobiliario también mostró una evolución moderadamente positiva. En la Ciudad de Buenos Aires, los precios de los alquileres aumentaron 17,5% durante 2026, por debajo de una inflación acumulada de 19,2%. Esto implica una variación real negativa de 1,7%.
En cuanto a los precios de venta, los departamentos registraron una revalorización de 0,9%, con un valor promedio de US$2.471 por metro cuadrado, mientras que las casas aumentaron 0,3%, hasta un promedio de US$1.830 por metro cuadrado.
La combinación entre alquiler y evolución del precio de los inmuebles permite estimar, para un departamento adquirido a comienzos de 2026 en CABA, una rentabilidad bruta anualizada del 5,76% por alquileres, junto con una apreciación del 0,9% en dólares.
En el Gran Buenos Aires, la Zona Norte concentra los valores más elevados, con un promedio de US$2.410 por metro cuadrado y alquileres de unos $812.053 mensuales. En cambio, las zonas Oeste y Sur presentan mayores rentabilidades brutas anuales, de 7,38% y 6,91%, respectivamente.
Aunque los precios de venta registraron una leve recuperación en distintos puntos del conurbano, los valores de los alquileres continúan evolucionando por debajo de la inflación acumulada durante el año.
El oro, por su parte, atravesó un período de alta volatilidad. Después de una fuerte suba cercana al 70% durante el año pasado y de alcanzar un máximo histórico en enero, el metal sufrió una corrección cercana al 10%, hasta tocar un piso de US$4.000.
Durante las últimas tres semanas, el precio del oro volvió a recuperarse y se ubicó alrededor de US$4.600 por onza troy, un 7% por encima del nivel registrado al comienzo de 2026. La evolución estuvo condicionada, entre otros factores, por las expectativas de tasas de interés elevadas en Estados Unidos y la toma de ganancias de pequeños inversores.
Entre las inversiones con resultados negativos aparece el S&P Merval, que medido en dólares mediante el contado con liquidación (CCL) se ubica en US$1.871,62, con una caída acumulada del 6,5% en el año. Si bien algunas acciones registraron avances, como YPF, con una suba del 50,4%, y Telecom, con un incremento del 22,8%, la mayoría de los papeles del índice fueron afectados por la tendencia general.
Los plazos fijos también tuvieron hasta el momento un rendimiento negativo en términos reales, aunque recientemente comenzaron a recuperar terreno. Según datos del Banco Central, la tasa de interés nominal anual para depósitos a 30 días pasó de 24,60% en enero a 20,16% en agosto, una reducción de 4,44 puntos porcentuales.
La Tasa Efectiva Mensual (TEM) se ubica actualmente en 1,68%, un nivel más cercano al ritmo de inflación.

