El Aeroparque Jorge Newbery permanecerá cerrado desde este martes hasta el jueves 27 de agosto debido a trabajos de mantenimiento preventivo en su pista principal. La interrupción de las operaciones se extenderá desde las 9 del martes hasta las 16 del jueves, período durante el cual los vuelos serán trasladados al Aeropuerto Internacional de Ezeiza.

Ezeiza concentrará durante esos días las operaciones que habitualmente se realizan en Aeroparque, tanto de cabotaje como regionales. La reprogramación fue coordinada previamente con las compañías aéreas y las autoridades correspondientes, con el objetivo de reorganizar los itinerarios, los horarios de utilización de las terminales y la distribución del personal.

La comunicación oficial sobre el cierre se realizó el 5 de junio, con el propósito de que las empresas y los pasajeros contaran con tiempo suficiente para realizar las modificaciones necesarias.

El período elegido para ejecutar las tareas responde a que registra un menor volumen de operaciones respecto de otras jornadas. También se consideraron las condiciones climáticas habituales para esta época del año, con el objetivo de reducir el riesgo de interrupciones adicionales por cuestiones meteorológicas.

Durante el cierre, se reforzará la coordinación con los servicios terrestres y los equipos encargados de la atención y el movimiento de aeronaves para que Ezeiza pueda absorber el incremento de pasajeros y vuelos, tanto en los sectores de atención como en las posiciones disponibles para estacionar aviones.

En un período comparable, Ezeiza registra alrededor de 530 movimientos entre aterrizajes y despegues. Durante los días en que Aeroparque permanezca cerrado, se estima que alcanzará aproximadamente 940 movimientos, lo que representa un incremento cercano al 80% respecto de su actividad habitual.

Antes del cierre, Aeroparque tendrá alrededor de 180 movimientos entre las 0 y las 9 del martes 25 de agosto. Las operaciones se retomarán el jueves 27 a partir de las 16, aunque la normalización será progresiva.

Las tareas sobre la pista forman parte de un plan integral de infraestructura que contempla una inversión superior a los US$85 millones y apunta a modernizar las instalaciones y mejorar las condiciones de atención para los pasajeros.

La primera etapa de las obras incluyó la ampliación de la Plataforma Norte, con el objetivo de aumentar la capacidad operativa para las aeronaves. También se ampliaron el Punto de Inspección y Registro (PIR) doméstico y el área de check-in, lo que permitió incrementar el espacio disponible y agilizar los procedimientos previos al embarque.

Además, se realizaron trabajos en las vías de acceso correspondientes a los arribos internacionales para mejorar las condiciones de ingreso a la terminal.

La siguiente etapa contempla la ampliación de las áreas de preembarque nacional y la incorporación de tecnología para reducir los tiempos de espera. El proyecto prevé disminuir hasta un 26% el tiempo destinado al check-in y hasta un 33% el correspondiente al PIR.

Las mejoras incluirán sistemas más flexibles y automatizados para agilizar los procedimientos de acuerdo con las necesidades de los pasajeros. También se prevé la construcción de una nueva sala VIP, la ampliación del sector comercial y la incorporación de nuevas alternativas gastronómicas.

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