El tipo de cambio mayorista abrió en $1.498, apenas por debajo de los $1.500 y un 24,7% por debajo del límite superior de la banda cambiaria, establecido en $1.867,41.
En el Banco Nación, el dólar minorista se ofreció a $1.515. En tanto, el dólar MEP se ubicó en $1.523,04, mientras que el contado con liquidación (CCL) alcanzó los $1.573,94. Por su parte, el dólar blue bajó hasta los $1.545.
La estrategia económica apunta a mantener el tipo de cambio en torno a los $1.500 y avanzar al mismo tiempo sobre tres objetivos: evitar una suba abrupta del dólar, administrar las tasas de interés en pesos y continuar con la acumulación de reservas.
En relación con este último punto, el Banco Central redujo de manera significativa el ritmo de compra de divisas durante agosto. Luego de adquirir un promedio cercano a los u$s103 millones diarios en julio, las compras se redujeron a aproximadamente u$s33 millones por día durante este mes.
Al mismo tiempo, aumentó el costo de la liquidez, algo que se refleja en las tasas de caución, repo y colocaciones bancarias. El escenario plantea el desafío de mantener una cantidad suficiente de pesos en el sistema para evitar una suba de las tasas, pero sin generar un exceso de liquidez que pueda impulsar una mayor demanda de dólares.
En ese sentido, planteó que durante años el país estuvo acostumbrado a un Estado con una fuerte presencia en la actividad económica, cuyo tamaño, según consideró, dificultaba el crecimiento de las empresas. Frente al mayor protagonismo del sector privado, señaló que también aumenta la responsabilidad que debe asumir.
El dirigente empresario sostuvo además que, en muchos casos, el nuevo escenario implica salir de una situación de comodidad y afrontar un contexto de mayor apertura y competencia. En ese marco, destacó el papel de los sectores que actualmente impulsan la actividad económica, aunque admitió que algunas empresas atraviesan dificultades.
Pese a ese escenario, consideró que los costos asociados al proceso de transformación del país pueden justificarse si permiten consolidar el rumbo económico. En esa línea, manifestó que, si el modelo logra afianzarse, el país podría alcanzar un escenario de fuerte crecimiento y desarrollo.

