A pesar de esta pérdida de ritmo, los repuntes registrados en marzo y mayo permitieron que el sector acumule una mejora del 2,8% en los primeros seis meses del año. En la comparación interanual, el ISAC mostró un crecimiento del 4% frente a junio de 2025.
El consumo de insumos tuvo un comportamiento dispar. Entre los productos con mayores aumentos se destacaron otros insumos como grifería, tubos de acero sin costura y vidrio para construcción, con una suba del 30,8%. También crecieron los artículos sanitarios de cerámica, las placas de yeso, los ladrillos huecos, las cales y el hierro redondo y acero para construcción.
En cambio, algunos materiales registraron caídas, entre ellos el asfalto, los mosaicos graníticos y calcáreos, las pinturas, el hormigón elaborado y el cemento portland.
El empleo del sector mostró una recuperación más moderada. En mayo, los puestos de trabajo registrados crecieron 0,8% interanual, con 377.438 trabajadores, mientras que el acumulado de los primeros cinco meses también avanzó apenas 0,8%.
Otro dato que refleja cierta cautela es la superficie autorizada para construir, que cayó 6,1% interanual en mayo, aunque mantiene un crecimiento acumulado del 4,5% en los primeros cinco meses del año. Este indicador suele anticipar la evolución futura de la actividad.
Las expectativas empresarias también muestran prudencia. Entre las compañías dedicadas principalmente a obras privadas, la mayoría espera estabilidad para el próximo trimestre, mientras que una minoría proyecta una caída o una mejora. En la obra pública, las perspectivas son similares, con mayor preocupación por una posible baja de la actividad.
Entre los principales factores que explican las expectativas negativas aparecen la desaceleración económica y los altos costos de construcción. Para impulsar al sector, las empresas plantean como principales medidas una reducción de la carga impositiva y una mayor disponibilidad de crédito para la construcción.

