Trump indicó que “esta medida se adopta con el fin de REUBICAR la Producción de Medicamentos Genéricos en Estados Unidos, con sanciones para aquellas Empresas que decidan no construir Plantas y (adquirir) Equipos dentro del plazo que se les ha concedido”.
El mandatario ha ejercido presión sobre la industria farmacéutica utilizando su política de precios, basada en el concepto de “nación más favorecida”, que busca que los medicamentos en Estados Unidos no sean más caros que en otros países desarrollados.
Esta nueva medida complementa la estrategia de “nación más favorecida” que pretende reducir los costos de los medicamentos en el país.
De acuerdo con la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos, más del 90% de los medicamentos que se comercializan en el país son genéricos. Trump aseguró que la política relacionada con los medicamentos patentados y los de marca permanecerá sin cambios.
Los principales fabricantes de medicamentos en el ámbito global firmaron el año anterior acuerdos con el Gobierno que los eximieron de aranceles por medicamentos por un valor de miles de millones de dólares.
En abril, el presidente firmó un decreto que establece un arancel del 100% sobre los medicamentos de marca importados, y ofrece a las farmacéuticas dos alternativas: aceptar los acuerdos de precios del gobierno o comprometerse a producir sus productos en Estados Unidos.

