En su informe anual publicado hoy, el Club se propuso optimizar la coordinación entre los acreedores, incrementar la transparencia y fortalecer el intercambio de información para facilitar el proceso de reestructuración de las deudas soberanas.
Es importante señalar que este grupo, compuesto por 22 países mayoritariamente occidentales, se dedica a renegociar las deudas de naciones en dificultad económica. Entre los deudores que se encuentran en su agenda se incluyen, por ejemplo, Argentina y Cuba.
En relación con Cuba, en 2025 se le otorgaron facilitaciones para reestructurar su deuda en medio de la crítica crisis económica que afecta al país caribeño.
En 2020, el Club de París, junto a los países del G20, implementó un marco común destinado a agilizar el proceso para aquellos países de bajos ingresos que ya no podían cumplir con el servicio de su deuda.
En el transcurso de cinco años, el marco común ha registrado “resultados significativos en la práctica”, según se afirma en el informe, que resalta la reestructuración de más de 45.000 millones de dólares en deudas externas bajo este acuerdo.
Además, el Club subrayó que los plazos de negociación se han reducido en cada situación y mencionó el acuerdo logrado con Etiopía sobre su deuda.
Asimismo, se enfatizó la continuidad de las negociaciones con Ghana y Zambia en este marco, así como el progreso en el tratamiento de la deuda de Sri Lanka y el sólido desempeño que estos países han mostrado en los programas establecidos con el Fondo Monetario Internacional.
Los miembros del Club de París se dedican exclusivamente a la reestructuración de deudas bilaterales con naciones sobreendeudadas, aunque exigen que los acreedores privados no obtengan condiciones más ventajosas, lo que contribuye a que los países alcancen mejores resultados.

