Con este movimiento, el dólar minorista alcanzó su nivel más alto desde enero, período en el que la estacionalidad de la cosecha sugería una mayor oferta de divisas, permitiendo al Banco Central (BCRA) mantener su rol como único demandante de dólares en el mercado oficial.
Analistas explican que el tipo de cambio había estado rezagado y que, en las últimas semanas, la demanda privada de dólares y de cobertura ha cobrado fuerza. Un indicativo de esto es la reciente operación de canje que ofreció el Tesoro de bonos ajustables por devaluación, que logró una adhesión de apenas el 60%. Según PPI, aquellos que optaron por no aceptar el canje podrían estar considerando la adquisición directa de divisas.
Juan Manuel Truffa, socio de Outlier, menciona varios factores que podrían estar detrás del aumento del dólar. Una de las hipótesis es que los exportadores, al liquidar divisas, buscan rápidamente reinstaurar la dolarización con los pesos que reciben.
Además, Truffa no descarta la influencia de la temporalidad, dado que actualmente se está en la época de pago de aguinaldos. Señaló que también puede haber influido la decisión de aflojar la presión para mantener el dólar por debajo de los $1400 desde mayo, cuando ya se logró cumplir con la meta de compras de US$10.000 millones.
Pese a que el tipo de cambio aún se encuentra por debajo del máximo permitido por el esquema de bandas, que se aproxima a los $1800, el Gobierno ha implementado medidas para evitar un salto abrupto del dólar.
En este sentido, el Banco Central (BCRA) ha reducido su ritmo de compras de dólares en el mercado. La semana pasada, la autoridad monetaria adquirió apenas US$233 millones, lo que equivale a un promedio de US$58 millones diarios. A través de una media móvil de cinco días, se observa que las compras diarias se sitúan en US$57 millones, notablemente inferiores a los US$195 millones registrados a fines de mayo, que respondían a operaciones significativas ‘en bloque’. Esta cifra representa el nivel más bajo desde mediados de marzo, según PPI.
Se añade que estas menores compras reflejan una postura más relajada del BCRA, que, tras sobrecumplir la meta de compras de US$10.000 millones, se centra en mantener el equilibrio sin generar presión adicional sobre el tipo de cambio en un contexto de mayor demanda o menor oferta.
Por otro lado, los operadores han señalado un incremento significativo en las posiciones abiertas en el mercado de dólar futuro. Esto podría indicar que el BCRA ha vuelto a ofrecer cobertura en ese segmento para intentar mitigar las expectativas de devaluación.
En ese mismo contexto, ha habido un importante volumen de operaciones en bonos ajustables por devaluación, lo que sugiere también la intervención del Estado en ese sector.

