La actividad económica mostró signos de recuperación en junio, aunque persisten marcadas diferencias entre sectores. En este contexto, algunas ramas industriales han logrado superar los niveles de producción de finales de 2023, mientras que otras aún enfrentan retrocesos que alcanzan hasta el 40% y siguen entre las más afectadas.

De acuerdo con el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) del INDEC, la economía creció un 2,7% interanual y un 0,8% mensual en junio. Esto representa un cambio en la tendencia observada en los dos meses previos, consolidando la percepción de un desempeño en “modo serrucho”, aunque de forma desigual.

Los datos indican que las mejoras se concentran en ciertas actividades, como la energía, el agro, la minería, la pesca y la intermediación financiera. En contraste, sectores como la industria, la construcción y el comercio son los más perjudicados.

Sin embargo, incluso dentro de cada sector se pueden observar disparidades. Un análisis de la consultora Econviews reveló que las diferencias son notables en el ámbito industrial. Desde noviembre de 2023 hasta junio de este año, entre los ocho principales rubros analizados, hay sectores que ya muestran una recuperación significativa en su producción y otros que aún están muy rezagados.

Las industrias de refinación de petróleo, alimentos y productos químicos se destacan como los ganadores en la era Milei, mientras que las automotrices, textiles y maquinaria continúan por debajo de sus niveles esperados. En cifras concretas, la refinación de petróleo registró un aumento del 10,6% en comparación con los niveles de finales de 2023. Le siguen los productos químicos, con un incremento del 7,6%, y alimentos y bebidas, que crecieron un 7,3%. Por su parte, la producción de madera y papel se mantuvo prácticamente estable, con una variación positiva del 0,1%.

En el lado opuesto, se encuentran las ramas que aún no han recuperado los niveles de producción de finales de 2023. Las industrias metálicas básicas experimentan una caída del 2,6%, mientras que los vehículos automotores retroceden un 13,1%. La disminución es aún más pronunciada en la producción de prendas de vestir, que cae un 15,7%, y en productos de metal, que disminuyen un 19%. La maquinaria y el equipo también reflejan una caída significativa, con un 19,2% de contracción.

El análisis coincide con el relevamiento de Ieral de la Fundación Mediterránea, que también documenta un desempeño dispar entre diversas actividades. Al observar la evolución acumulada desde noviembre de 2023, siete de las 16 ramas estudiadas se encuentran en terreno positivo.

Entre ellas están la refinación de petróleo y derivados (+10,6%), productos químicos (+7,5%), otros equipos de transporte (+7,5%), producción de alimentos y bebidas (+7,3%) y muebles y colchones (+5,8%).

Por el contrario, en los sectores con mayores pérdidas resaltan los productos textiles (-39,9%), productos minerales no metálicos (-23,7%), otros equipos, aparatos e instrumentos (-21,2%) y maquinaria y equipo (-19,2%).

De cara al futuro, el Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (UIA) ha elaborado estimaciones que prevén para julio un incremento interanual de la actividad industrial en torno al 1,4%, aunque la comparación mensual indicaría una estabilidad en el 0,6%. “Con estos datos, acumulamos una baja del 2% en lo que va del año en comparación con el mismo período de 2025 y un 10% por debajo de los niveles de 2022 y 2023”, afirmaron desde la UIA.

En cuanto a las proyecciones de actividad para el resto del año, Inveq considera que la economía podría crecer entre un 2% y un 2,5% en 2026, aunque alcanzar estos resultados requeriría una aceleración considerable en la segunda mitad del año. Para lograr el 2,5% esperado, se necesitaría un crecimiento promedio del 0,75% mensual entre julio y diciembre, mientras que para el 2% se requeriría un avance promedio del 0,5% mensual. La consultora anticipa una mejora paulatina respaldada por una eventual recuperación del salario real y una mayor disponibilidad de crédito.

En síntesis, aunque el dato de junio sugiere un rebote, también pone de relieve una de las características fundamentales de la economía argentina: la recuperación no avanza de manera uniforme. Mientras sectores como el petróleo, productos químicos y alimentos han logrado retomar sus registros de finales de 2023, áreas como el textil, maquinaria, productos de metal y la industria automotriz se encuentran aún rezagadas.

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