Esta iniciativa surgió como una respuesta al Reglamento Europeo sobre Deforestación (EUDR), un conjunto de normas que comenzará a exigir que todas las materias primas que ingresen al bloque comunitario certifiquen que han sido producidas en tierras que no hayan sufrido deforestación posterior al 31 de diciembre de 2020, que cumplan con la legislación local y que dispongan de mecanismos de debida diligencia.
Desde el gobierno santafesino se mantiene la postura de que, lejos de activar una barrera para el comercio exterior, esta nueva normativa abre una oportunidad valiosa para realzar una característica diferenciadora de la provincia. En diálogo con distintos medios, el secretario de Agricultura y Ganadería de Santa Fe, Ignacio Mántaras, afirmó que el nuevo escenario internacional coloca a la provincia en una posición privilegiada.
“Si bien esta resolución de la UE ha sido percibida por muchos como una amenaza o como una barrera arancelaria, en la provincia de Santa Fe lo entendemos como una oportunidad, principalmente por el diagnóstico que poseemos, que es muy auspicioso frente a exigencias de este tipo”, comentó Mántaras.
El funcionario explicó que esta posición no es fortuita. Recordó que Santa Fe comenzó a implementar políticas de protección de los bosques nativos incluso antes de la sanción de la Ley Nacional de Bosques. “Santa Fe tiene una política de bosques que es incluso anterior a la Ley Nacional. Al momento de la sanción de dicha ley a nivel nacional, la provincia ya contaba con su propia normativa que ordenaba la elaboración de un mapa de bosques nativos, por lo que esta situación no nos tomó de sorpresa”, subrayó el secretario.
Mántaras resaltó que estas políticas permiten construir un diagnóstico muy preciso sobre el territorio de la provincia, lo que hoy se traduce en una ventaja competitiva ante las exigencias internacionales. “La provincia ha mantenido un compromiso de larga data con la protección de sus bosques nativos. Santa Fe solo tiene las categorías roja y amarilla; no poseemos la categoría verde que permitiría el cambio de uso del suelo”, aclaró.
Gracias a estos esfuerzos previos, se ha determinado que el impacto de la deforestación reciente en la provincia es mínimo. “De todas las partidas catastrales de inmuebles rurales en Santa Fe, apenas el 0,4% estaría en disturbio o presentaría algún episodio de deforestación según los parámetros de la EUDR desde diciembre de 2020 hasta la fecha. Esto nos posiciona de una forma muy ventajosa. Somos una isla en Latinoamérica; de hecho, probablemente somos el único estado subnacional con tal cualidad”, afirmó Mántaras.
Con base en este análisis, la gestión actual del gobernador Maximiliano Pullaro ha desarrollado la plataforma SFPS, que permite a cualquier productor obtener un certificado que acredita que su establecimiento está libre de deforestación. Este proceso se realiza completamente de manera digital a través del sistema Ciudadano Santa Fe. El productor ingresa su CUIT, añade el número de Renspa y las partidas inmobiliarias del establecimiento. La plataforma cruza automáticamente la información con registros de ARCA, Senasa, Catastro y otros sistemas oficiales de monitoreo ambiental. Si no se presentan observaciones, se emite el certificado vinculado al establecimiento rural.
Para Mántaras, uno de los rasgos más destacados de esta herramienta es su capacidad de reunir información pública de diversos organismos para transformarla en una certificación con valor comercial. “Lo que hemos establecido es una plataforma pública, con información proveniente de organismos nacionales como ARCA, Senasa y Ambiente Nación, además del Catastro y el gobierno provincial, para construir un documento público que manifiesta un atributo que varios mercados consideran fundamental: que el predio es libre de deforestación y, por ende, lo que se produzca allí también lo es”, explicó.
La intención del gobierno santafesino es que este sistema no se limite únicamente a la producción bovina. En la actualidad, la herramienta permite certificar que un animal nacido, criado y faenado en Santa Fe proviene de un establecimiento libre de deforestación. Sin embargo, la provincia también está trabajando junto con Senasa para ampliar su alcance e integrarlo con otros sistemas de trazabilidad.
Mántaras aclaró que la provincia recibe una importante cantidad de terneros provenientes de otras jurisdicciones para completar los ciclos productivos. En esos casos, el desafío consistirá en mantener la trazabilidad del atributo “libre de deforestación” a lo largo de todo el proceso. “Recibimos muchos terneros de otras provincias, así que tendremos que preservar la custodia del atributo, haciendo convivir esto con otros sistemas, como Visec”, detalló el funcionario.
Además, las intenciones del gobierno provincial incluyen certificar que productos como el arroz de San Javier, la frutilla de Coronda, el algodón proveniente del norte provincial, la nuez pecán y otros cultivos de Santa Fe provienen de establecimientos que no han contribuido a la deforestación.
Mántaras destacó que el sistema también incorpora herramientas para corregir situaciones que se detecten durante el proceso de validación. Cuando una partida muestra alguna observación relacionada con deforestación, el productor es automáticamente derivado al Ministerio de Ambiente para elaborar un plan de manejo que permita regularizar la situación. “El objetivo es que ese 0,4% que hoy consideramos en disturbio pueda, mediante planes de manejo, alinearse a la legislación provincial y a la Ley de Bosques”, enfatizó.
Paralelamente, la provincia promueve un esquema de manejo de bosques con ganadería integrada, buscando así compatibilizar la conservación con la producción. “Estamos convencidos de que esto será fundamental para producir carne de calidad en nuestros montes, dentro de un marco que asegure la sostenibilidad. No adoptamos una perspectiva puramente conservacionista, sino que tenemos un enfoque productivo en relación a nuestros bosques nativos y su uso por parte de los ganaderos”, concluyó Mántaras.
La iniciativa también ha recibido un fuerte respaldo de la Unión Europea. La Delegación del bloque en Argentina ha enfatizado que esta plataforma, desarrollada en parte con financiamiento de AL-INVEST Verde, configura un ejemplo notable de innovación para facilitar el cumplimiento del Reglamento Europeo sobre Deforestación y fortalecer la competitividad exportadora de la provincia. Ilse Couge, jefa de Cooperación de la Unión Europea en Argentina, la ha definido como “un buen ejemplo de innovación y adaptación”.
Para el ministro de Desarrollo Productivo de Santa Fe, Gustavo Puccini, la presentación de esta herramienta en la Exposición Rural de Palermo materializa el compromiso de la provincia con “un modelo productivo competitivo y preparado para responder a las nuevas demandas internacionales”. Puccini agregó que el objetivo es que “los productores cuenten con el respaldo del Estado para transformar esos retos en oportunidades”. Asimismo, subrayó que, con esta iniciativa y el reconocimiento de la UE, Santa Fe refuerza su estrategia que compagina producción, innovación y sostenibilidad, abriendo nuevas oportunidades para la exportación.

