Esta decisión fue formalizada en el Reglamento de Ejecución (UE) 2026/1813, publicado en el Diario Oficial del bloque, y pone fin a una interrupción comercial que comenzó en febrero de este año.
La noticia fue confirmada por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía, que destacó el trabajo colaborativo del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), la Cancillería y la cadena avícola, además de las gestiones realizadas ante las autoridades europeas en los últimos meses. La Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) había respaldado previamente la autodeclaración de Argentina como un país libre de IAAP, la cual fue publicada el 6 de mayo en su portal.
El foco que provocó la suspensión se detectó en febrero de 2026 en una granja de Ranchos, provincia de Buenos Aires. Otros brotes aparecieron en Lobos y Bolívar, también en Buenos Aires, y en Alejo Ledesma, Córdoba. Luego de un despoblamiento sanitario, limpieza y desinfección de las instalaciones afectadas, y tras más de 28 días sin nuevos casos en granjas comerciales —requisito exigido por la normativa internacional—, el Senasa notificó el cierre de los brotes y la recuperación del estatus zoosanitario.
Este cierre no fue el primero en su tipo. Argentina había perdido previamente el acceso a los mercados de la UE y China en febrero de 2023, cuando el Senasa confirmó los primeros casos de influenza aviar en instalaciones comerciales. Esta interrupción se extendió hasta agosto de aquel año, y se estima que le costó al sector cerca de 160 millones de dólares.
El impacto fue especialmente crítico para las empresas locales. Un claro ejemplo es Granja Tres Arroyos, el mayor procesador de pollos del país en ese momento, que vio su volumen exportado caer del 33% al 25% de su producción total.
La compañía enfrenta una crisis acentuada por esta situación. En diciembre de 2024, solicitó a la Secretaría de Trabajo de la Nación la apertura de un Procedimiento Preventivo de Crisis y actualmente está en negociaciones para una reestructuración de deuda de USD 350,9 millones con la asesoría de la banca de inversión VALO. Este plan incluye quitas de hasta el 75% del capital, plazos de pago de hasta siete años y la venta de al menos cinco activos no estratégicos del grupo.
Hace dos semanas, la empresa anunció la paralización, por un mínimo de 15 días, de su planta Avex en Río Cuarto, que emplea a 350 trabajadores, describiendo la medida como una parada técnica programada. Su cantidad total de empleados se redujo de casi 7.000 a poco más de 5.000, y su producción diaria de faena disminuyó de 700.000 pollos a alrededor de 200.000.
La reapertura del mercado europeo llega en un momento de recuperación gradual de otros mercados. En junio de 2026, Chile y Perú ya habían autorizado la entrada de carne aviar argentina tras reconocer la autodeclaración realizada ante la OMSA. Para Argentina, la UE, con sus rigurosos estándares sanitarios, representa un destino de gran importancia comercial: en 2025, las exportaciones de carne aviar hacia el bloque superaron los USD 14 millones, un 32% más que en el año anterior. Los principales compradores dentro de la unión son Países Bajos, España y Alemania.
La reactivación del mercado europeo toma una relevancia adicional con la implementación del Acuerdo Mercosur-Unión Europea: Argentina podrá beneficiarse de la cuota preferencial para carne aviar contemplada en este acuerdo, un incentivo que hasta ahora había permanecido bloqueado por las restricciones sanitarias.

