La próxima Amarok promete ser totalmente rediseñada, con dimensiones ampliadas y un enfoque en tecnología electrónica de vanguardia. A partir de marzo del próximo año, los consumidores podrán valorar no solo el cambio estético, sino también la exclusión de uno de los aspectos que solidificó su estatus como ícono: el potente motor V6.
El camino hacia el lanzamiento aún es largo, y aunque la incertidumbre persiste, la visión de la nueva camioneta ha comenzado a generar expectativa. Se ha confirmado que el vehículo empleará una plataforma proveniente de un modelo fabricado en China por su aliado SAIC, la pickup Maxus T90. Este vínculo de más de 40 años no es casual, y promete una oferta de al menos dos motorizaciones: una turbodiésel convencional y otra híbrida enchufable. Los primeros informes sugieren que la carrocería presentará un diseño singular caracterizado por formas rectangulares y una estructura integrada.
Recientemente, se llevó a cabo el Amarok Driving Experience en Mendoza, donde se celebró la producción de 800.000 unidades del modelo actual. En este contexto, el CEO de Volkswagen Argentina, Marcellus Puig, y el director de ventas, Martín Massimino, compartieron detalles sobre los avances del proyecto. Puig explicó, “el auto es un Volkswagen. El desarrollo es de Volkswagen junto con los socios… un Volkswagen con ADN Volkswagen, con ingeniería alemana, junto con la rapidez y costo de China.”
Massimino aportó un enfoque más específico sobre la transición de modelo, afirmando que “si no evolucionas, te quedas atrás. Esto es parte de la evolución. Desde que conocimos este proyecto y las nuevas motorizaciones, estamos convencidos de que es un paso hacia adelante.”
Los directivos enfatizan que la entrega de potencia seguirá presente, incluso sin el motor V6. Massimino comentó que, a pesar de la transición, se espera que el nuevo modelo ofrezca igual o mayor potencia.
Con la llegada del nuevo modelo a las concesionarias aún a nueve meses de distancia, la emoción de los involucrados es palpable. Puig destaca que, aunque la despedida del actual modelo puede parecer nostálgica, están seguros de que la nueva versión mantendrá el ADN de la Amarok, salvo por el cambio en el motor.
La implicación regional de este modelo también será significativa, dado que más del 50% de la producción estará dirigida a mercados de exportación, especialmente Brasil, donde actualmente solo se permite la venta de unidades V6 debido a normativas de emisiones. Según Puig, se prevé una producción anual de 80.000 unidades, con gran expectativa de ser líder en el segmento, facilitando la integración regional necesaria para alcanzar ese objetivo.
La realidad del mercado de automóviles ha cambiado, y la eficiencia en el desarrollo de nuevos proyectos es crucial. Puig subrayó que, en un mundo donde los ciclos de desarrollo se han acortado de 40 meses a aproximadamente 22, es vital no quedar atrapados en el pasado, sino proyectar un futuro innovador y centrado en las expectativas del cliente.

