El primer semestre de 2026 brindó un panorama claro para los inversores nacionales: la estrategia de carry trade, diseñada para que los rendimientos en pesos superen la devaluación, logró una ventaja notable sobre otras alternativas que ofrecen cobertura cambiaria.

Un reciente informe de GMA Capital detalla el rendimiento de los principales instrumentos del mercado argentino. En términos de dólares, el retorno positivo de los activos en pesos fue generalizado, a pesar de la merma registrada en junio.

Por otro lado, al comparar con la inflación, pocos activos en pesos lograron mantener el poder adquisitivo. Tomando como referencia el dólar contado con liquidación, que se apreció un 4,9% en el primer semestre, se confirma la efectividad del carry trade, una de las estrategias clave del Gobierno para reducir la demanda de divisas y potenciar la inversión en moneda local.

Los bonos ajustados por inflación (Boncer) lideraron la lista de ganancias en dólares, alcanzando un retorno del 21,1% entre enero y junio. Les siguieron los plazos fijos UVA, que obtuvieron un rendimiento del 17,3%, y las Letras capitalizables o Lecap, con un 16,2%, beneficiadas por la compresión de tasas, según GMA Capital.

Más atrás se ubicaron los títulos duales, que ofrecen la mejor tasa entre inflación y devaluación, con un rendimiento del 15,9% en dólares. Los Botes se posicionaron con un retorno del 14,6%.

En lo que respecta a los plazos fijos, la tasa Tamar, que corresponde a las operaciones mayoristas de bancos privados, fue del 11,9% en dólares, mientras que la Badlar, que se aplica a depósitos de $1 millón o más, se situó en 11%. En contraste, los bonos globales en dólares lograron un incremento del 9,2%, y los fondos comunes de inversión de corto plazo (money market) aportaron una tasa del 8,4% en moneda dura.

A pesar de que junio no fue un mes tranquilo para el tipo de cambio —el contado con liquidación se incrementó cerca de un 5,3%, el dato más negativo desde septiembre de 2025—, esto restó 3,2 puntos a la estrategia de carry trade, aunque no fue suficiente para eliminar la ventaja acumulada desde diciembre.

Por el contrario, los bonos dólar linked, que se ajustan según la evolución del tipo de cambio oficial, fueron los únicos instrumentos que acumularon una pérdida del 6,2% en el semestre.

Al evaluar contra la inflación, que mostró un repunte durante los primeros tres meses del año, el semestre resultó más incierto para las inversiones locales. Aún aguardando la publicación de datos de junio, GMA Capital estima que los precios se incrementaron alrededor del 16,7% en la primera mitad del año.

Solo cuatro categorías de activos lograron superar dicho rendimiento y conservar el poder adquisitivo, como se esperaba, los instrumentos que ajustan por inflación encabezaron la lista. Los Boncer reportaron una ganancia real del 4,8%, mientras que los plazos fijos UVA lograron un 1,5%. Las Letras capitalizables y los bonos duales también cerraron en terreno positivo, aunque con márgenes reducidos: 0,5% y 0,3%, respectivamente.

El resto de las opciones, sin embargo, experimentaron caídas en su poder adquisitivo. La disminución más significativa fue la de los bonos dólar linked, que registraron una pérdida real del 18,8%. Asimismo, las acciones sufrieron pérdidas, ya que el índice S&P Merval cayó un 12,1%; los bonos Bopreal un 8,4%; los bonos Bonar en dólares un 7,1%; los fondos money market un 6,2%; y los Globales un 5,5%.

Los plazos fijos también cerraron con descensos más moderados, registrando pérdidas que oscilaron entre un 3,9% y un 3,1%, según los montos, mientras que los Botes mostraron una caída del 0,8%.

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