El aumento está íntimamente relacionado con la inflación de marzo, que alcanzó un 3,4%, marcando una aceleración respecto al mes anterior. Este dato se convirtió en un parámetro clave para las empresas de medicina privada al fijar las nuevas tarifas. Aunque el sector Salud registró un incremento del 2,6% en marzo, considerablemente inferior al promedio, las compañías suelen usar el índice general como referencia.
Dentro de este marco, las principales empresas del sector han anunciado los aumentos que entrarán en vigencia en mayo, con incrementos que rondan el 3%, aunque con variaciones según la entidad y, en algunos casos, la región.
Entre los ajustes más moderados, el Hospital Italiano ha establecido un incremento del 3,1%. Le sigue Galeno con un aumento del 3,2%, mientras que OSDE ha fijado un ajuste del 3,3% para sus afiliados, a excepción de la región patagónica.
Un grupo más amplio de empresas ha comunicado aumentos del 3,4%, alineándose con el índice de precios al consumidor (IPC). En este grupo se incluyen Swiss Medical, Prevención Salud, Avalian, el Hospital Alemán y Sancor Salud.
Es importante destacar que Sancor Salud ha implementado un ajuste regional. En las provincias de Tierra del Fuego, Santa Cruz y Chubut, la compañía aplicará un aumento del 4,4%, un punto porcentual superior al resto del país. Este ajuste responde a las particularidades en los costos del sistema sanitario en esas áreas.
El efecto de estos aumentos es significativo. Las tarifas resultantes suelen trasladarse directamente al IPC del mes en el que se aplican. De esta manera, los incrementos que entrarán en vigor en mayo ejercerán una presión al alza sobre el IPC, en un momento en que otras categorías podrían mostrar una dinámica más moderada. Aunque mayo no es históricamente un mes de alta inflación, se estima que la cifra no descenderá del 2% en lo que resta del año, según analistas.
Luego del 3,4% de marzo, influenciado por factores estacionales como educación y ajustes en servicios, las proyecciones privadas sugirieron que abril podría marcar el comienzo de una desaceleración en el ritmo inflacionario. Esta tendencia podría continuar en mayo.
Desde el Gobierno, se ha minimizado el impacto, afirmando que “al igual que ocurrió en 2025, el IPC salud viene por debajo del IPC general en 2026”.

