– Calmantes

– Riesgo y compras

– Tasas en disminución

El mes de septiembre trae consigo un incremento en la oferta de dólares, superior a lo esperado. Esta dinámica se debe en parte a la estacionalidad, ya que cada año, en este período, comienza la siembra de maíz, lo que lleva a los productores a vender parte de sus acopios. Esto alivia la presión cambiaria en un momento en que el mercado requiere de ese oxígeno.

Sin embargo, la diferencia con años anteriores es significativa: en esta ocasión, la oferta de divisas es más continua, ya que no existe un programa de recortes de retenciones que agrupe las liquidaciones en un periodo específico.

Sin un incentivo temporal, los productores han optado por manejar sus ventas de manera más equilibrada, lo cual se traduce en un ingreso de divisas más predecible.

Adicionalmente, en los últimos días se ha registrado un factor externo relevante: el precio de la soja alcanzó los u$s 481 en Chicago, lo que brindó una dosis extra de tranquilidad al dólar local.

El escenario internacional, que incluye el aumento del petróleo y el conflicto en Medio Oriente, vuelve a captar la atención de los operadores, ya que la combinación de precios internacionales robustos y la estacionalidad agrícola representa históricamente uno de los mejores estabilizadores para el mercado cambiario, incluso más que las decisiones de política monetaria.

Un reporte de UBS sobre Argentina titulado “Buenas calificaciones en economía a medida que se acerca el spectro de las elecciones de 2027” refleja cómo los inversores extranjeros ven al país.

“El gobierno de Milei ha logrado sobrepasar consistentemente a sus críticos. Las inquietudes sobre el alcance y la duración del ajuste fiscal se han desvanecido con la implementación de profundos recortes en el gasto público. No obstante, a medida que se aproximan las elecciones presidenciales de 2027, la recuperación económica sigue siendo desigual y los fantasmas del pasado político del país persisten”, resalta el informe.

“Los nombres que dominan los primeros debates de la oposición son reconocibles para quienes siguen la política argentina: Axel Kicillof, Sergio Massa, Máximo Kirchner, entre otros dentro de la coalición peronista. El desenlace más probable es otro ciclo electoral presidencial de naturaleza binaria. Sin embargo, las reformas macroeconómicas del gobierno de Milei ofrecen razones para un optimismo cauto”, añadió.

Ayer, el riesgo país cerró en 500 puntos, experimentando una baja del 0,8%, mientras que el Banco Central volvió a posicionarse como comprador, adquirió u$s 28 millones, elevando su saldo comprador en septiembre a u$s 43 millones. Las reservas internacionales alcanzaron los u$s 50.485 millones, una cifra que el mercado observa atentamente como termómetro de la capacidad del BCRA para intervenir en caso de que la calma se vea interrumpida y se requieran ventas en lugar de compras.

Este es el posible panorama en la antesala electoral.

El dólar mayorista también reflejó esta tendencia, cerrando con una leve baja de $1.511 para la venta. Este movimiento, aunque modesto, se alinea con la percepción de un mercado que no vislumbra razones para tensarse en el corto plazo, al menos mientras se mantenga la combinación de precios de soja firme y liquidaciones agrícolas sostenidas.

Entre los dólares alternativos, el comportamiento fue más variado, algo típico debido a que cada segmento responde a diferentes dinámicas de demanda. El MEP experimentó un aumento del 0,10% hasta $1.534, mientras que el “contado con liqui” descendió un 0,70% hasta $1.584.

El canje se mantiene en niveles elevados, con un 3,25%, lo que indica demanda de dólares, pero este interés está orientado hacia el exterior. El blue, por su parte, cayó un 0,32%, cerrando en $1.540.

En cuanto a las tasas en pesos, estas continúan en descenso. La tasa mayorista, la TAMAR, disminuyó de 24,69% a 23,81%, una reducción que llama la atención en un contexto en el que se había mantenido más alta.

Este ajuste puede interpretarse como un indicio de que el mercado necesita menos rendimiento para permanecer en pesos y no trasladarse a dólares, aunque aún es prematuro hablar de una tendencia consolidada, especialmente porque las tasas de este tipo suelen presentar una volatilidad inherente.

Las cauciones también contribuyeron a este panorama. La tasa a un día finalizó en 15,2%, bien por debajo del techo de 21,9% alcanzado durante la rueda, y apenas por encima del mínimo de 15%. La tasa ponderada por volumen, que se considera la referencia más representativa del verdadero costo del dinero en este segmento, se situó en 19,7%.

La impresión general es que septiembre se caracteriza por la estabilidad cambiaria y tasas en pesos en los niveles actuales. El BCRA ya no aplica esfuerzos para mantener un tope en la cotización del dólar mayorista, beneficiado por los mejores precios de los commodities.

La política sigue marcando el rumbo.

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