Entre enero y junio, el país importó bienes de consumo por US$5.362 millones, según datos del INDEC y ARCA analizados en un informe del Centro de Economía Política Argentina. Se trata del mayor valor para un primer semestre desde el inicio de las estadísticas.
En comparación con el mismo período de 2025, el incremento fue del 1,8%. Sin embargo, frente al récord anterior para un primer semestre, registrado en 2018 con US$4.443 millones, el aumento alcanzó el 20,7%. Durante los últimos 12 meses, las compras externas de bienes de consumo acumularon US$11.496 millones.
El crecimiento también modificó la participación de estos productos dentro del total importado. Durante los primeros seis meses del año representaron el 15,1% de las importaciones argentinas, la proporción más elevada de los últimos 22 años.
En términos interanuales, las importaciones de bienes de consumo aumentaron un 34,7% frente al primer semestre de 2023, aunque el comportamiento fue diferente según cada sector.
Las diez principales categorías concentraron el 84,7% de las compras externas, mientras que las cinco más importantes representaron el 45,5%. El mayor incremento correspondió a electrodomésticos, baterías y lámparas, con una suba del 109,2% respecto de 2023.
También se registraron aumentos en las importaciones de prendas de vestir, que crecieron 86,3%; motos, bicicletas, yates y otros vehículos de transporte, con una suba del 67,6%; productos alimenticios, que avanzaron 51,9%; y productos farmacéuticos, con un incremento del 27%.
El aumento de las compras externas también estuvo acompañado por una mayor cantidad de empresas que importan productos terminados. Los datos analizados muestran que el número de importadores se duplicó respecto de 2023 y llegó a 33.108 empresas.
La indumentaria fue uno de los sectores con mayor crecimiento en la cantidad de firmas importadoras, con una suba del 175% y un total de 3.516 empresas. En marroquinería, el incremento fue del 144%, mientras que en electrodomésticos, baterías y lámparas alcanzó el 127%.
Los alimentos también tuvieron un papel destacado dentro de la evolución de las importaciones. Representaron el 18% de los bienes de consumo adquiridos en el exterior y registraron un aumento del 51,9% respecto del primer semestre de 2023.
Dentro de ese grupo, las importaciones de fideos y pastas crecieron 530,8%, mientras que las carnes frescas y en conserva aumentaron 315,2%. También se incrementaron las compras externas de aceites y grasas, con una suba del 93,9%; productos de panadería, con 90,1%; y golosinas, con 45,4%.
El crecimiento de las importaciones alcanzó así productos que también cuentan con producción local, además de sectores tradicionalmente vinculados con las compras externas, como la indumentaria y los electrodomésticos.
Al mismo tiempo, la evolución fue diferente en los bienes vinculados directamente con la producción. Entre el primer semestre de 2023 y el mismo período de 2026, las importaciones de bienes intermedios disminuyeron 17,8%, mientras que las de piezas y accesorios para bienes de capital cayeron 21,6%. En conjunto, ambos componentes registraron una baja del 19,1%.
El contraste se produjo mientras la producción manufacturera acumuló una caída del 12%, de acuerdo con el Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI) del INDEC utilizado en el análisis.
La diferencia resulta particularmente marcada en algunos sectores. Mientras las importaciones de electrodomésticos, baterías y lámparas aumentaron 109,2% frente al primer semestre de 2023, la producción nacional de esos productos cayó 56,1%. En equipos y aparatos eléctricos, la producción disminuyó 7,1%.
De esta manera, durante la primera mitad de 2026 las compras externas de bienes destinados al consumo alcanzaron un máximo histórico para un primer semestre, mientras que las importaciones de insumos y componentes vinculados con la producción permanecieron por debajo de los niveles registrados tres años atrás.

