En términos interanuales, el empleo privado acumuló una pérdida de 135.438 puestos (-2,16%). También disminuyeron los empleos públicos, con 16.701 puestos menos (-0,49%), y los trabajadores autónomos, que cayeron en 6.514. En cambio, aumentaron los monotributistas en 42.672 casos y el empleo en casas particulares sumó 6.319 puestos.
La caída se concentró especialmente en la industria manufacturera, que perdió 52.341 empleos (-4,5%), el comercio, con 39.154 menos (-3,1%), y transporte, almacenamiento y comunicaciones, con una reducción de 13.915 puestos (-2,69%). También bajó el empleo en intermediación financiera, con 6.924 puestos menos (-4,6%).
Desde el inicio del actual gobierno, el sector privado registrado acumula 241.176 puestos perdidos (-3,78%). En junio, además, el empleo privado en empresas de diez o más trabajadores cayó 0,1% mensual, con una baja del 0,2% en el interior del país y del 0,1% en el Gran Buenos Aires.
El salario real también profundizó su retroceso. En junio cayó 0,9%, después de haber bajado 2,9% en mayo. Fue el segundo mes consecutivo de descenso y, por primera vez en 20 meses, quedó 0,6% por debajo del nivel de noviembre de 2023.
La evolución fue dispar entre las distintas actividades. Algunas paritarias registraron mejoras reales, como encargados de edificios, camioneros, construcción y farmacia. En cambio, los sectores textil, metalúrgico, comercio y calzado acumularon las mayores pérdidas reales.
También persisten fuertes diferencias salariales entre provincias. En algunas actividades, como metalmecánica, construcción y alimentación, la remuneración mediana de la jurisdicción con mayores salarios supera varias veces a la de la provincia con menores ingresos. Las diferencias responden a factores como la estructura productiva, la productividad y las condiciones particulares de cada mercado laboral.

