En los próximos 90 días, la empresa prevé reincorporar 160 MW al sistema eléctrico venezolano mediante la puesta en funcionamiento de las unidades 5 y 6 de Macagua. Luego se rehabilitará la unidad 4, que aportará otros 80 MW en un plazo de 12 meses.
En Tocoma, el proyecto contempla recuperar inicialmente 432 MW mediante la puesta en marcha de las unidades 1 y 2. Los trabajos civiles y electromecánicos tendrán un plazo estimado de 24 meses.
El vínculo de Impsa con Venezuela comenzó en 2008, cuando la empresa, entonces controlada por la familia Pescarmona, obtuvo un contrato de unos US$520 millones para fabricar diez turbinas destinadas a Tocoma. Sin embargo, el proyecto quedó inconcluso luego de que Venezuela interrumpiera los pagos entre 2013 y 2014.
La compañía atravesó posteriormente una profunda crisis financiera. En 2021, el Estado nacional adquirió el 63,7% de Impsa y Mendoza otro 21,2%. Finalmente, en febrero de 2025, ambos gobiernos vendieron sus participaciones al Industrial Acquisitions Fund (IAF), un consorcio liderado por inversores estadounidenses, en lo que se convirtió en la primera privatización concretada durante la gestión de Javier Milei.
El nuevo acuerdo también abre la puerta a una expansión mayor. El plan elaborado por Impsa y Corpoelec contempla alcanzar hasta 2.640 MW entre Tocoma y Macagua, aunque esa capacidad requerirá nuevas etapas y no forma parte del contrato inicial.
Para Impsa, el regreso a Venezuela forma parte de su estrategia de expansión internacional luego de reestructurar una deuda cercana a US$600 millones. La compañía busca posicionarse nuevamente en proyectos hidroeléctricos y ampliar sus negocios vinculados con infraestructura energética y equipamiento industrial.

