Los reclamos fueron presentados el 11 de agosto y, al día siguiente, los Juzgados Federales de Ejecuciones Fiscales Tributarias de la Ciudad de Buenos Aires dispusieron embargos generales sobre los fondos de la aerolínea. Al considerar el 15% adicional establecido para cubrir intereses y costas, el monto involucrado podría alcanzar aproximadamente los $1.754 millones. La cifra podría ser superior debido a que todavía no fue precisado el capital reclamado en el sexto expediente.
Entre las obligaciones incluidas aparecen el impuesto a las ganancias, retenciones y percepciones de IVA y otros regímenes tributarios. Una parte importante de los reclamos corresponde a sumas que la compañía debía ingresar al Fisco en su carácter de agente de retención o percepción.
A esta situación se suman dificultades vinculadas con el pago de salarios y obligaciones laborales. El personal activo registra deudas correspondientes a los salarios de junio y julio y al medio aguinaldo. Además, más de 700 exempleados llevan tres meses sin cobrar indemnizaciones por despidos sin causa ni los acuerdos de retiro voluntario que habían sido establecidos y homologados.
El 6 de agosto, la falta de pago de aportes patronales derivó en la interrupción de la cobertura de medicina prepaga y obra social para empleados y exempleados, afectando incluso tratamientos médicos que se encontraban en curso.
En paralelo, la operación de la compañía también atravesó dificultades. Entre el 6 y el 10 de agosto, Flybondi acumuló cinco jornadas consecutivas sin funcionamiento normal y canceló 66 vuelos. El 7 de agosto había presentado un esquema de arribos y partidas para intentar sostener sus operaciones. Pese a las dificultades, la venta de pasajes continúa activa.
El cuadro financiero alimentó las versiones sobre una eventual presentación en concurso preventivo. Ese mecanismo permitiría establecer la deuda a la fecha de inicio del proceso y abrir una instancia de renegociación con los acreedores, con la posibilidad de acordar eventuales quitas.
En los juzgados comerciales también se acumularon pedidos de quiebra contra la compañía que todavía no avanzaron. En caso de prosperar, esas presentaciones podrían derivar en una declaración de insolvencia.
Por el momento, el futuro de las operaciones de Flybondi permanece sujeto a las alternativas que la compañía evalúe para afrontar sus compromisos financieros, tributarios y laborales.

