La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, llegó hoy a Argentina y se encuentra en el Ministerio de Economía, donde fue recibida por el ministro Luis Caputo y por el presidente del Banco Central (BCRA), Santiago Bausili.

En la conferencia de prensa que ofreció junto a Caputo, el ministro manifestó: “La relación con el FMI es excelente y sentí la confianza de Kristalina en el país desde el día uno, cuando no era fácil. Y se fue afianzando en los momentos más difíciles”.

Cuando Georgieva tomó la palabra, expresó: “Cuando asumí el cargo, en mi primera semana, la primera reunión que tuve sobre un asunto de país fue con Argentina, en octubre de 2019. La pregunta que discutíamos era si el país podría mantenerse al día con el servicio de sus obligaciones de deuda. Esta no es la pregunta que debemos hacernos hoy. La Argentina se encuentra en una posición mucho más sólida y esto es resultado del arduo trabajo del Gobierno. Es el resultado de la perseverancia y el sacrificio del pueblo argentino”.

La directora del FMI también destacó el progreso macroeconómico que se ha dado desde 2023, afirmando que la economía está más “saludable”. Mencionó que la posición fiscal ha pasado de un déficit a un superávit, con una inflación que se redujo del 210% al 30%, y que las reservas han sido acumuladas en US$13.000 millones desde principios de año, superando la meta fijada con el Fondo. “No me preocupa la posición externa de Argentina, ha sido consistentemente sólida. Prevemos que las reservas continuarán aumentando”, afirmó.

Respecto de la capacidad de pago del país, agregó: “No me preocupa que la Argentina tenga el dinero para pagar. Sigan comprando reservas”.

Comparando la situación actual con la anterior, detalló que la confianza en el mercado “se ha recuperado”, con el riesgo país que se ha reducido “drásticamente” de 1500 puntos básicos a alrededor de 400. “Quiero destacar que cuando las agencias de calificación mejoran la nota de la Argentina, esto es muy significativo para la capacidad de las provincias y las empresas privadas de acceder al mercado y emitir bonos a buen precio. Esto se traduce en oportunidades de crecimiento para la Argentina. De hecho, el Tesoro ya puede emitir bonos en dólares en el mercado interno, acumulando hasta el momento US$5000 millones, y hay otros US$4000 millones en proceso”, subrayó.

En un segundo punto, Georgieva se refirió al crecimiento económico. “Lo que observamos es un crecimiento que se consolida en terreno positivo tras dos años de caídas que hemos superado. Esto es muy importante para el pueblo argentino. Cuando la inflación baja, se convierte en un impuesto para todos, pero especialmente para los más pobres”, explicó.

Prosiguió analizando la reducción de los índices de pobreza: “Cuando el Gobierno demuestra claramente su apoyo a las personas vulnerables, en especial a las familias con hijos, vemos reflejado este apoyo en la reducción de la pobreza, que ha pasado de más del 50% al 28% actual. Vemos buenas perspectivas para la inyección de inversión. El marco regulatorio, aunque arriesgado, ha propiciado la aprobación de US$45.000 millones en inversiones y una gran cartera de proyectos para el futuro. Esto se traduce en el dinamismo de la economía argentina, que, en este momento, se concentra principalmente en el petróleo, el gas, la minería y la agricultura”.

En referencia a la distribución equitativa del crecimiento, planteó: “¿Qué podemos hacer para que el crecimiento en Argentina se distribuya de manera más equitativa? Este fue el tema principal de la discusión de hoy. ¿Qué podemos hacer específicamente para apoyar a Argentina y facilitar aún más las condiciones financieras, de modo que las pequeñas empresas y los hogares puedan acceder a préstamos y esto se traduzca en una mayor prosperidad compartida en el país? Sabemos que las pymes generan la mayoría de los empleos y, por lo tanto, impulsar el consumo permite que más pequeñas empresas prosperen”.

Horas antes, al llegar al país, la jefa del Fondo había publicado en la red social X: “¡Hola desde Buenos Aires! Espero con interés interactuar con personas de toda Argentina y conocer más sobre las oportunidades y ambiciones del país. Desde la innovación hasta la energía, Argentina posee un enorme potencial para impulsar el crecimiento, generar empleo y construir un futuro más próspero”.

Georgieva llegó acompañada de su jefe de Gabinete, Andreas Bauer; Luis Cubeddu, asistente al director del Departamento de Estudios del FMI y encargado de la división de supervisión multilateral; Joyce Wong, la nueva encargada de la misión argentina; y Nigel Chalk, director del Departamento del Hemisferio Occidental.

En breve, brindará una conferencia de prensa desde el microcine del ministerio y luego se trasladará a la Casa Rosada, donde se reunirá con el presidente Javier Milei. Esta visita institucional, que se extenderá por dos días, es la primera desde que Georgieva asumió la conducción del FMI en 2019 y es también la primera de un máximo responsable del organismo en Buenos Aires en ocho años, desde la visita de Christine Lagarde en julio de 2018.

Según el cronograma, la agenda de Georgieva comenzará con actividades en el Ministerio de Economía, donde está prevista una conferencia de prensa, y continuará con una reunión en la Casa Rosada con Milei que está agendada para las 14. Además, se llevarán a cabo encuentros con Caputo, Bausili y otros integrantes del Gobierno.

Un dato relevante es que el Presidente acordó una reunión a las 14.30 con la mesa política, por lo que el encuentro con Georgieva podría ser protocolar.

La directora del organismo también participará de una actividad con estudiantes en el Palacio Libertador y, por la noche, cenará con referentes del ámbito económico y empresarial. El día siguiente, viajará a Neuquén para realizar una visita a Vaca Muerta y mantener intercambios con trabajadores y representantes de compañías del sector energético. Se espera que la búlgara sea recibida por el presidente de YPF, Horacio Marín, y otros ejecutivos de empresas petroleras que operan en el país.

La visita contemplará Loma Campana, uno de los bloques más emblemáticos de la formación no convencional, operado por YPF en asociación con la estadounidense Chevron. Este es el primer desarrollo a gran escala de Vaca Muerta, iniciado tras la expropiación de la petrolera de mayoría estatal en 2012 y se presenta como un símbolo de la expansión petrolera y gasífera que el Gobierno considera una fuente estructural de divisas para Argentina.

Georgieva luego regresará a Buenos Aires y el miércoles por la mañana partirá hacia Montevideo, evitando una escala en Brasil, la principal economía de América Latina, donde se llevarán a cabo elecciones presidenciales este año.

Es importante recordar que Argentina es, con diferencia, el mayor deudor del FMI, manteniendo al 24 de julio un crédito pendiente de 42.552 millones de Derechos Especiales de Giro (DEG), equivalentes a unos US$57.700 millones según el tipo de cambio vigente del organismo. Esta deuda representa el 34,6% de todos los préstamos pendientes del Fondo y es casi cuatro veces superior a la del segundo país de la lista, Ucrania.

Una parte de esa deuda se originó en el acuerdo firmado en 2018 durante la administración de Macri, que fue refinanciada en 2022 bajo la presidencia de Alberto Fernández. En abril de 2025, el Gobierno de Milei alcanzó un nuevo entendimiento por US$20.000 millones, el vigesimotercer programa entre Argentina y el FMI. Desde entonces, el organismo ha desembolsado alrededor de US$15.800 millones.

La llegada de Georgieva se produce también en la antesala de la tercera revisión de ese programa, prevista tentativamente para septiembre. Esta evaluación tomará como referencia el cumplimiento de las metas cuantitativas establecidas para fines de junio y podría habilitar un desembolso de US$860 millones.

La dinámica de los objetivos pactados mostró durante el primer semestre una inversión respecto de las revisiones anteriores. El Gobierno, que inicialmente había tenido un desempeño más complicado para acumular reservas y solía sobrecumplir las metas fiscales, logró sobrepasar los compromisos vinculados con el frente externo, pero quedó bajo observación por los resultados de las cuentas públicas.

Según GMA Capital, el Banco Central acumuló compras por US$12.766 millones en el mercado de cambios en lo que va del año, por encima de los US$10.000 millones comprometidos en la última revisión. Las reservas internacionales netas también habrían superado la meta anual acordada con el Fondo, de US$8000 millones, mientras que las reservas brutas alcanzaron los US$48.809 millones.

En el plano fiscal, el Sector Público Nacional reportó en junio un déficit primario de aproximadamente $0,7 billones y un déficit financiero cercano a $1 billón. Equilibra indica que el superávit primario acumulado durante el primer semestre fue de $7,3 billones, pero se reduce a unos $6,3 billones considerando la metodología del Fondo, que excluye ingresos por privatizaciones. Esa cifra quedaría aproximadamente $0,6 billones por debajo de la meta semestral.

Desde el equipo económico relativizan este desvío, atribuyéndolo en gran medida a la postergación para julio del vencimiento del Impuesto a las Ganancias de personas humanas. Es relevante destacar que la pauta original ya había sido flexibilizada durante la última revisión del programa. Para cumplir con el objetivo anual, el Gobierno deberá acumular un superávit primario cercano a $10 billones durante la segunda mitad del año, en un contexto de caída de la recaudación.

La visita se produce pocas semanas después de que Caputo presentara el programa financiero con el que el Tesoro busca cubrir los vencimientos de deuda de 2026 y 2027. La hoja de ruta oficial no contempla en su escenario base una emisión de bonos en el mercado internacional, aunque mantiene la opción abierta si el riesgo país disminuye y las tasas son favorables.

El esquema se apoya en préstamos de organismos internacionales, emisiones en dólares bajo legislación local, privatizaciones, compras de divisas al Banco Central y la acumulación de un colchón financiero estimado en US$3700 millones durante este año. Entre las principales operaciones se encuentran dos créditos comerciales respaldados por organismos multilaterales.

El Gobierno sostiene que dichas fuentes le permitirían afrontar los compromisos de 2027 sin necesidad de regresar a Wall Street. Sin embargo, el FMI considera que la recuperación de un acceso estable a los mercados internacionales será crucial para garantizar la sostenibilidad de la deuda y reducir gradualmente la exposición financiera del país con el organismo.

En su último informe técnico, el FMI advirtió sobre la incertidumbre política de cara a las elecciones presidenciales de 2027 como uno de los riesgos más relevantes para el programa. Señaló que una mayor volatilidad podría dar lugar a la dolarización de carteras, demorar inversiones y complicar el regreso de Argentina a los mercados.

El organismo también mencionó el riesgo de una “fatiga de reforma” si la estabilización macroeconómica no se traduce en mejoras visibles en el empleo y los ingresos. Este punto es uno de los aspectos más débiles en la coyuntura actual: aunque el frente financiero muestra signos de mejora, con aumento de reservas, cierta calma en el tipo de cambio y mejores calificaciones crediticias, la actividad económica continúa evidenciando diferencias significativas entre sectores.

El Estimador Mensual de Actividad Económica (Emae) del Indec registró una caída del 0,46% en mayo en comparación con el mes anterior, acumulando dos retrocesos consecutivos, según la desestacionalización de la consultora Econviews. Esta última destacó que los sectores primarios, la minería, el petróleo y la intermediación financiera han tenido un desempeño positivo, mientras que otros rubros, como la industria, la construcción, el comercio y actividades intensivas en empleo, siguen rezagados.

By Marcelo

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