Un estudio de Pulsar UBA revela que el 60 por ciento de la población considera que el Estado debe jugar un papel activo en la economía para disminuir las brechas sociales. Según el informe, el “privatismo pierde terreno” y la percepción positiva hacia las herramientas, empresas y empleos del sector público ha aumentado entre 3 y 10 puntos desde 2025.
El informe de la UBA, revelado por diversas fuentes, señala que, tras varios años de inclinaciones económicas hacia el sector privado, el 2026 marca un cambio significativo en la tendencia. El contexto sugiere que una mayoría prefiere un Estado más involucrado en la reducción de las desigualdades económicas. Se observa un aumento en la aceptación de que el Estado y las empresas públicas tengan un rol más destacado en la generación de empleo, así como un crecimiento en la preferencia por el empleo público en condiciones similares. La diferencia entre la confianza en empresas públicas y privadas sigue siendo reducida.
Además, el informe de Pulsar UBA destaca que “el privatismo, que predominó en mediciones anteriores, está perdiendo influencia. No obstante, esto no implica un retorno inmediato a un modelo estatista puro, ya que el sector privado sigue teniendo un rol importante”. Los datos del estudio de 2026 sobre Creencias Sociales indican una novedad significativa: “la discusión sobre el equilibrio entre Estado y mercado vuelve a posicionarse en la agenda pública”, añaden.
Tres interrogantes clave emergen de la investigación:
La primera, planteada por la UBA, es: “¿En qué tipo de país le gustaría vivir?”. De las dos opciones propuestas, el 60 por ciento optó por “un país donde el Estado tenga un rol activo para reducir las diferencias económicas entre las personas”, mientras que el 40 por ciento prefirió “un país donde el Estado no intervenga y las diferencias económicas dependan del esfuerzo individual”. Notablemente, también un 40 por ciento de los votantes libertarios se inclina hacia un Estado más robusto.
Esta pregunta fue introducida por primera vez en el estudio de Pulsar UBA, reflejando el cambio de tendencia en las siguientes tres cuestiones que muestran una variación significativa.
La primera pregunta que se examina es: “¿Qué es, para usted, lo mejor para un país?”. La opción de “un país donde la mayor parte del empleo lo crean las empresas privadas” cayó del 60 por ciento en 2023 al 54 por ciento en 2025, y al 50 por ciento en 2026. En contraste, la opción “un país donde la mayor parte del empleo lo crea el Estado y las empresas públicas” creció del 33 por ciento en 2023 al 46 por ciento en 2026, evidenciando un interés creciente por el rol del Estado en la creación de empleo.
La segunda pregunta que indica la tendencia es: “¿Qué le genera mayor confianza: una empresa pública o privada?”. En 2023, el 54 por ciento prefería las privadas, cifra que bajó al 47 en 2025 y se estabilizó en 50 por ciento recientemente. Simultáneamente, el apoyo por las empresas públicas pasó del 39 por ciento en 2023 al 45 por ciento en la actualidad.
Finalmente, la tercera pregunta evalúa la valoración del empleo: “Si tuviera la opción de elegir entre un empleo público o privado con la misma remuneración y condiciones laborales, ¿cuál elegiría?”. En 2023, el 53 por ciento optó por el empleo privado, cifra que se redujo al 47 por ciento en la actualidad. Aquellos que preferían el empleo público aumentaron del 43 por ciento en 2023 al 50 por ciento actualmente.
Expertos observan que este fenómeno también se había registrado en el tercer año de mandato de Mauricio Macri, cuando las expectativas y oportunidades se desplomaron por la crisis económica. Se recuerda que en aquella ocasión, un colega había advertido a Macri sobre los desafíos inminentes. En el caso de Milei, su estrecha vinculación con sectores económicos podría contribuir a su creciente desapego del apoyo popular hacia lo privado.
El análisis de la UBA indica que al observar la sociedad a través de su ideología, en lugar de sus preferencias partidarias, se percibe un fenómeno similar: la principal distinción entre la izquierda y la derecha radica en el ámbito económico. A nivel histórico, el país ha mostrado una tendencia más favorable hacia el rol del Estado, la cual predomina en el peronismo y la izquierda, pero que también se manifiesta entre los votantes de Milei, mientras el presidente persiste en su intención de desmantelar el Estado.

