El mercado laboral atraviesa una transformación en la que cada vez más personas pasan de empleos asalariados registrados a actividades independientes. Conductores de aplicaciones, vendedores que utilizan redes sociales y trabajadores de la construcción que buscan sus propios clientes son algunos de los perfiles que reflejan este cambio.

El fenómeno implica que trabajadores que anteriormente contaban con un empleo formal comienzan a generar ingresos mediante changas, actividades por cuenta propia o plataformas digitales. En muchos casos, ese cambio se produce dentro de la informalidad y supone una modificación tanto en las condiciones laborales como en los ingresos.

Entre 2024 y 2025, el 25% de los trabajadores asalariados registrados del sector privado que cambiaron de empleo pasó a desempeñarse por cuenta propia. El dato significa que uno de cada cuatro trabajadores formales que modificaron su situación laboral durante ese período terminó en el cuentapropismo.

El cambio también tuvo impacto sobre los ingresos. Quienes pasaron de un empleo privado registrado a una actividad independiente registraron, en promedio, una caída del 27,8% en sus ingresos reales.

La expansión del trabajo por cuenta propia se produce en un escenario de mayor participación de la población en el mercado laboral. Según los últimos datos disponibles, la tasa de actividad pasó del 48,1% al 48,9% entre el segundo trimestre de 2025 y el mismo período de 2026.

Durante ese mismo período, la desocupación aumentó del 7,6% al 7,9%, mientras que la informalidad avanzó del 43,2% al 45%.

El incremento de la tasa de actividad refleja una mayor cantidad de personas que buscan incorporarse o permanecer en el mercado laboral. Al mismo tiempo, el aumento de la informalidad muestra que una parte de esa mayor participación se canaliza hacia empleos sin registro.

En el segundo trimestre de 2026, el sector formal registró una pérdida de 83.000 puestos respecto del mismo período del año anterior. En contraste, el empleo informal aumentó en 348.000 trabajadores.

Dentro de ese escenario, el cuentapropismo informal fue la categoría que registró el mayor crecimiento durante el segundo trimestre de 2026, con más de 302.000 nuevos trabajadores.

La categoría reúne a personas provenientes de distintas actividades que generan sus propios ingresos sin contar con un empleador que les pague un salario. Entre las tareas comprendidas aparecen reparaciones, venta de productos, servicios personales, entregas y diferentes trabajos realizados de manera independiente.

El carácter informal de estas actividades también implica la pérdida de determinadas protecciones asociadas al empleo registrado. Entre ellas se encuentran los aportes jubilatorios, el aguinaldo, las vacaciones pagas y la cobertura de salud vinculada con una relación laboral formal.

El crecimiento de estas modalidades se produce, de este modo, mientras aumenta la cantidad de personas que participan del mercado de trabajo y, al mismo tiempo, se reducen puestos registrados y crece el empleo informal.

By admin

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *