Desde el sector juguetero señalaron que el resultado de la fecha estuvo condicionado por distintos factores, entre ellos la caída general del consumo, los cambios en los hábitos de compra y la evolución de la natalidad.
Uno de los comerciantes del rubro explicó que las ventas del Día de las Infancias no cumplieron con las expectativas y atribuyó el comportamiento a una combinación de factores. Entre ellos mencionó la disminución del consumo en distintos rubros y la caída de la tasa de natalidad en Argentina, que en los últimos diez años habría sido del 40%.
Según su análisis, esta modificación demográfica afecta especialmente al segmento de niños más pequeños, mientras que en los grupos de mayor edad los juguetes compiten con el avance de la tecnología.
También señaló que cambiaron los hábitos vinculados al juego y al consumo infantil. Los juguetes tradicionales perdieron presencia entre los preadolescentes, mientras que otros productos, como la ropa y el calzado, adquirieron mayor importancia como opciones de regalo.
A esto se suma el crecimiento de las compras por internet y el ingreso de productos importados. El sector observa un desplazamiento de parte del consumo hacia plataformas digitales, donde existe una amplia oferta de juguetes enviados desde el exterior.
La situación del consumo también alcanza a la actividad gastronómica. Comerciantes del sector señalaron una fuerte disminución de la demanda y dificultades crecientes para sostener los establecimientos.
En el partido de San Martín, un comercio gastronómico relevó entre distintos establecimientos de la zona el impacto de la caída del consumo. Según los datos recopilados, el 60% de los negocios consultados enfrenta riesgo de cierre en un plazo de entre tres y seis meses, mientras que otro 20% se encuentra en una situación que podría llevar al cierre en menos de tres meses.
La caída del consumo aparece como el principal problema señalado por los comercios. En uno de los establecimientos relevados, la cantidad de clientes por jornada pasó de un promedio de 50 cubiertos a entre 12 y 25, dependiendo del día.
La reducción de la actividad también tuvo consecuencias sobre el empleo. El establecimiento pasó de contar con 16 trabajadores a tener una plantilla de 10 personas y redujo su horario de atención a la franja del mediodía.
Según el relevamiento mencionado, cuatro comercios ya cerraron. La situación refleja el impacto que la menor demanda está teniendo sobre distintos sectores vinculados al consumo, con establecimientos que enfrentan una reducción en sus ventas y mayores dificultades para sostener sus niveles habituales de actividad.

