Julio resultó ser un mes de reacomodo en las carteras de inversión y, a la vez, de una mejora frustrada en los bonos soberanos, afectada por las circunstancias internacionales. El 7 de julio, el riesgo país alcanzó los 398 puntos básicos, pero hacia el final del mes llegó a 450 puntos, terminando en 430 puntos básicos. Entre el mínimo del inicio de julio y el fin de mes, se registró un aumento del riesgo del 5,3 por ciento.

Las principales consultoras realizaron un análisis que revela el escepticismo de los inversores y el problema de que el consumo no logre afianzarse, además de ofrecer perspectivas sobre la reforma del Banco Central.

EconViews, liderada por Miguel Kiguel, indicó que la reforma del BCRA persigue “en esencia, tres objetivos: primero, eliminar el mandato múltiple heredado del kirchnerismo para regresar a un objetivo único que es preservar el valor de la moneda; segundo, prohibir el financiamiento al sector público, restringir la transferencia de utilidades contables al Tesoro y eliminar las letras intransferibles del Tesoro usadas para pagarle al FMI con reservas; y tercero, blindar al presidente del BCRA y al directorio de las fluctuaciones políticas, exigiendo que solo puedan ser destituidos por una mayoría de dos tercios en ambas cámaras. Esta propuesta representa un cambio institucional significativo, ya que busca otorgar independencia al BCRA del poder político de turno.”

El informe señala que “el mayor aporte de Milei podría ser elevar la discusión hacia un mayor consenso social sobre la relevancia de mantener cuentas equilibradas y el daño que ocasiona la emisión descontrolada. Países de la región como Perú, Chile y Brasil han atravesado cambios políticos de signo diferente sin que se cuestionara seriamente la autonomía de sus bancos centrales”.

Según EconViews, “el Tesoro interviene en decisiones típicas de un banco central: controlar la base monetaria y la tasa de interés de corto plazo a través de licitaciones de deuda y, en algunos casos, influir en la fijación del tipo de cambio. A esto se suma que el BCRA siguió transfiriendo utilidades al fisco. Pese a que se puede argumentar que la coordinación entre el Tesoro y el BCRA es fundamental dentro de un plan de estabilización, la realidad es que la independencia que se propone en la ley aún no es tangible en la práctica.”

La consultora advirtió que la misma tensión entre lo que se presenta y lo que se realiza se observa en la reforma del mercado de capitales. “No hay duda de que el mercado argentino es pequeño, de corto plazo y poco profundo, consecuencia de décadas de inestabilidad, incumplimientos y regulaciones que han alejado a los inversores institucionales a largo plazo. Sin embargo, resulta difícil imaginar una liberalización y profundización del mercado mientras el cepo cambiario limite la participación de muchos actores significativos, junto con regulaciones que restringen decisiones de fondos comunes de inversión y compañías de seguros, ello sin contar las múltiples restricciones que limitan el funcionamiento del sistema financiero. Se torna complicado promover un mercado de capitales moderno mientras se mantenga gran parte de los controles que impiden su desarrollo y limitan la participación de inversores del exterior que podrían dar solidez al financiamiento a largo plazo.”

Por su parte, Adcap Grupo Financiero observó que la semana pasada estuvo marcada por dos eventos importantes. “Primero, luego de la euforia por el Mundial, la política volvió a ocupar el primer plano. El principal desencadenante fue la difusión del Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) de julio de la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT), que cayó un 6% en comparación con el mes anterior, alcanzando el nivel más bajo del mandato de Javier Milei, equiparando el mínimo registrado en septiembre de 2025. Para algunos, este dato fue sorprendente: el Gobierno ya había superado el capítulo relacionado con Manuel Adorni y la encuesta se realizó en pleno período de victorias de la selección argentina en el Mundial. Por parte de la oposición, Cristina Fernández de Kirchner publicó artículos donde sugirió su intención de participar en las próximas elecciones presidenciales, aunque consideramos que su probabilidad de competir sigue siendo baja.”

Adcap recordó que la experiencia del gobierno de Mauricio Macri sirve como referencia: durante ese periodo, el Índice de Confianza en el Gobierno disminuyó casi sin interrupciones hasta abril de 2019, “pero en las elecciones generales, Cambiemos logró retener la mayoría de los votos obtenidos en las legislativas. Finalmente, eso no fue suficiente para ganar, pero los factores decisivos fueron el resultado de las PASO y una oposición unificada, más que los niveles de confianza en sí mismos. Por lo tanto, el deterioro del indicador merece atención, aunque por sí solo aporta poca información sobre el desenlace electoral de 2027.”

En segundo lugar, Adcap destacó que “el Tesoro consiguió un rollover del 144% en la licitación de esta semana, absorbiendo $3,8 billones en una operación donde se introdujo un nuevo instrumento dual. Este nuevo bono ajusta por Tamar o por el tipo de cambio oficial, siguiendo la lógica de los bonos duales Tamar/CER ofrecidos en licitaciones anteriores: ampliar la demanda de instrumentos más allá de 2027, otorgando una cobertura más amplia a los inversores. Gran parte de la demanda se centró en este nuevo bono dual Tamar/dólar linked con vencimiento en enero de 2028. Este resultado es indicativo de una estrategia deliberada: el Tesoro está dispuesto a convalidar tasas ligeramente más elevadas para extender el perfil de vencimientos más allá de 2027, reduciendo así el riesgo de refinanciación en pesos antes de las elecciones presidenciales.”

En este sentido, el informe señala que “el 66% de los vencimientos fue refinanciado con instrumentos que vencen en 2028. A pesar del contexto global de creciente aversión al riesgo, los bonos en pesos continuaron mostrando un rendimiento superior a los bonos soberanos en moneda dura. La venta de bonos del Tesoro estadounidense, con el rendimiento de bonos a 10 años todavía presionado en torno al 4,70%, impactó fundamentalmente en el tramo largo de la curva en dólares, mientras que las monedas de mercados emergentes demostraron mayor resiliencia. En Argentina, la fortaleza del Contado Con Liquidación (CCL) brindó un respaldo adicional a los activos en pesos, permitiendo que los bonos en moneda local recuperaran terreno en términos relativos. Asimismo, el mercado adoptó una perspectiva menos optimista respecto a la inflación. Como resultado, los Boncer (bonos ajustados por inflación) continuaron superando en rendimiento a los Boncap (bonos a tasa fija) a lo largo de toda la curva, especialmente en los tramos corto y medio. Las tasas reales forward de los Boncer permanecen ancladas alrededor del 12%, mientras que las tasas forward de los bonos linked al dólar se ampliaron hasta aproximadamente el 18 por ciento.”

Adcap indicó que “en la actualidad, el mercado parece estar descontando una probabilidad cercana al 83% de reelección de Milei, basada en los precios de los bonos soberanos en dólares. Sin embargo, consideramos que la demanda de instrumentos de cobertura electoral probablemente aumentará, dado el carácter binario del escenario político. En este contexto, el Tesoro lanzó el nuevo bono dual Tamar/dollar linked (TMVE8) con vencimiento en enero de 2028, un mes después de la asunción del próximo gobierno. La principal innovación radica en reemplazar el componente ajustado por CER por otro ajustado por el tipo de cambio oficial, brindando protección a los inversores ante cualquiera de los dos principales escenarios electorales.”

La consultora F2, dirigida por Andrés Reschini, opinó que “a nivel internacional, julio se cerró de manera compleja. La Reserva Federal ha dejado más dudas que certezas, y por ahora el destino del mercado queda en manos de los inversores, quienes, ante los riesgos inflacionarios y la falta de claridad por parte de la Reserva Federal, han decidido incrementar las tasas por su cuenta. El conflicto en Medio Oriente se ha intensificado nuevamente, y el crudo (WTI) ha escalado un 26,6% en los últimos 30 días, algo que complica despejar cualquier temor; además, el crecimiento de Estados Unidos para el segundo trimestre fue más débil de lo esperado. Todo esto ha debilitado al dólar a nivel global y ha contribuido a respaldar al peso argentino, que apenas se movió un 0,2% frente a junio, mientras que la mayoría de las monedas de la región se fortalecieron, lo que ha ayudado a mantener el Tipo de Cambio Real estable.”

F2 observó que “la cobertura cambiaria ha tenido un mes agitado. El mercado sigue demostrando que prefiere transitar este camino hasta después de las elecciones con las espaldas cubiertas. El principal encargado de abastecer esta demanda sigue siendo el Tesoro, que en la última licitación salió a ofrecer un nuevo instrumento dual TAMAR/DL, que, además, no computa para la PGNME (Posición Global Neta de Moneda Extranjera), lo que le ha otorgado un buen nivel de demanda. Según los datos a fin de julio, entre futuros y la letra D31G6, en agosto vencerán unos USD 6.526 millones en linked al dólar, de los cuales 4.439 millones corresponden a esta letra; por lo tanto, es probable que el Tesoro realice una operación de conversión anticipada para aliviar dicho vencimiento, tal como lo hace habitualmente. El fixing de esta letra es el 26 de agosto, y se estima que cuando operó la D31L6, el Tesoro tuvo que desprenderse de USD 145 millones para mantener el tipo de cambio estable y evitar que el BCRA muestre un saldo negativo.”

F2 agregó que “el Informe de Evolución del Mercado de Cambios de junio demostró una caída en el saldo neto de USD 2.017 millones en mayo a USD 215 millones. El ingreso por préstamos y títulos de deuda en el acumulado de 12 meses continúa siendo relevante en la oferta de divisas, ya que representa 36 de cada 100 dólares que se ofrecen en el mercado. Se incrementó la demanda por dividendos y utilidades a USD 1.015 millones, alcanzando el registro más alto para un mes en dólares corrientes desde, al menos, 2015.”

Para la consultora, el dato negativo radica en que “la demanda de pesos se mantiene frágil, en medio de un nivel de actividad que genera dudas en el mercado, debido al pobre desempeño de los sectores más demandantes de mano de obra y las repercusiones que esto tiene en el nivel de apoyo social al Gobierno de cara a las elecciones. La mora sigue alta, y a esto se suma que las tasas reales en julio se elevaron, lo que tampoco ayuda. No obstante, la considerable cantidad de cobertura que el mercado ha tomado indica, por un lado, incertidumbre electoral, pero también puede abrir puertas a un aumento en el nivel de liquidación, lo que sostendría el ritmo de compra de reservas por parte del BCRA. Por lo tanto, es posible que los temores de una fuerte subida en el tipo de cambio para agosto por factores internos no se materialicen, y este continúe más influenciado por el contexto internacional.”

La consultora 1816 destacó que “mientras se fijaba el dólar A3500 final de la Letra dollar linked (DL), el martes el Banco Central dio la señal más clara de que no busca que el tipo de cambio supere los $1.500: interrumpió una racha compradora de 135 ruedas en el spot mientras aceleraba las ventas de dollar linked. Entre febrero y fines de mayo, el límite en el spot parecía ser de $1.400, y el Central pudo mantenerlo durante meses sin dejar de comprar en el Mercado Libre de Cambios, aunque en algunos días vendía mucho más en Valor Nominal de dollar linked que los dólares que compraba en el spot. Por lo tanto, el fin de esta racha es un mensaje claro. Los últimos dos meses fueron los de mayores vencimientos de títulos dollar linked en el año, y es probable que el 26 de agosto se fijen incluso más nominales de dollar linked (hay USD 4.439 millones en valor nominal en circulación y deberían canjearse al menos USD 2.192 millones en valor nominal para que venzan menos dollar linked a finales del mes que viene que los que amortizan hoy).

1816 estima que “los privados poseen títulos atados al tipo de cambio A3500 por unos USD 12.000 millones (USD 6.600 millones vencen antes de diciembre de 2027). El Tesoro está prolongando la duración a base de opcionalidad y tasa: ofreció TMVE8 a TAMAR +6,5%/dollar linked +6,5% de tasa nominal anual, y TXMD8 a TAMAR +8,2%/CER +5,3% de tasa nominal anual para conseguir un rollover del 144% el miércoles, lo que significa que el 46% del total adjudicado será amortizado después de 2027.”

La consultora advierte que “con el petróleo Brent a USD 89 por barril (una caída del 12% respecto a los máximos del 23 de julio), estimamos que el combustible local se encuentra un 7% por debajo del precio internacional. El mercado de bonos está incorporando en sus precios una inflación promedio de 1,7% mensual para lo que queda de 2026 y 1,6% mensual promedio para enero-abril de 2027.”

En cuanto al mercado overnight, anoche se registraron algunas dudas originadas por contradicciones entre Estados Unidos e Irán sobre las conversaciones para abrir el Estrecho de Ormuz. Ambas partes se desmienten mutuamente. Irán afirmó que no había llegado a ningún acuerdo con Arabia Saudita y desmintió a Donald Trump respecto al reinicio de negociaciones. El presidente estadounidense anunció que no habrá nuevos ataques.

Sin embargo, los principales índices de las Bolsas de Nueva York abrieron en alza, y el petróleo Brent mostraba un descenso del 7%, apuntando a una posible reanudación de negociaciones. El oro seguía recuperándose, y el dólar continuaba en retroceso debido a la expectativa de que se aleje una nueva subida de tasas.

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