A pesar de que la economía argentina presenta un crecimiento superior al 5%, el empleo formal ha disminuido. Esta baja se evidencia tanto en los asalariados registrados como entre los monotributistas, con un registro reciente que muestra 12.000 empleos menos en el sector privado y 11.000 monotributistas menos en relación al mes anterior.
El especialista en economía laboral, Jorge Colina, explicó que factores como el cambio tecnológico y correcciones necesarias en el mercado laboral están detrás de esta situación. Destacó que, aunque sectores como finanzas, petróleo, gas y minería suelen mostrar crecimiento, también están llevando a cabo despidos debido a la mayor automatización y búsqueda de eficiencia.
“Los bancos, cuando había inflación, tenían un montón de líneas de negocios ligadas a la inflación. Sin inflación ya tienen que hacerse más eficientes y entonces despiden gente”,
Adicionalmente, la contracción en los sectores de la industria, la construcción y el comercio contribuye a la reducción de empleo formal. Colina mencionó que la disminución de la obra pública impacta especialmente en la construcción, mientras que el comercio enfrenta el cierre de locales debido al crecimiento del comercio electrónico.
Según el análisis del especialista, Argentina está experimentando una transformación en la composición del empleo, caracterizada por la tecnificación y digitalización. Aunque la economía avanza en diversas áreas, como los servicios financieros y las actividades extractivas, estas también están recortando personal. En contraste, actividades como la industria, la construcción y el comercio están reduciendo su fuerza laboral.
Colina destacó que la economía argentina está ajustando distorsiones históricas, especialmente en la industria, al tiempo que la caída de la obra pública limita la creación de nuevos puestos. La creciente relevancia del comercio electrónico está modificando la demanda de trabajadores presenciales.
El especialista también añadió que “lo que está creciendo es solamente el cuentapropismo informal, es decir, no registrado en el monotributo”, lo que indica una tendencia hacia la precarización laboral y la informalidad, distanciándose del empleo formal tradicional.
La estructura de las transferencias sociales incide en las decisiones de trabajar de forma informal. Colina explicó que una persona en situación de informalidad puede recibir, a través de la Asignación Universal por Hijo, el doble que un trabajador formal, además de otros beneficios.
Esto genera un incentivo para que muchos opten por permanecer en la informalidad, lo que dificulta el avance hacia el empleo registrado.
El experto opinó que el empleo formal, particularmente el ligado a empresas, está atravesando una conversión compleja. “Es bastante difícil saber cómo sigue este cambio”, sostuvo, añadiendo que el futuro del trabajo dependerá más de las habilidades humanas, la creatividad y la educación que de la industria manufacturera tradicional.
Colina también mencionó el deterioro de la calidad educativa en Argentina y cuestionó que el debate se enfoque en los salarios docentes en lugar de en la calidad del aprendizaje, lo que complica la adaptación al nuevo panorama laboral.
Si bien el gobierno implementó la reducción de algunos aportes patronales para incentivar el empleo registrado, Colina consideró que esta medida tiene un impacto limitado. “Es una reducción muy en el margen. Lo que desalienta la formalidad son los altos costos laborales y bajar un poquitito no mueve demasiado la aguja”, afirmó.
Acerca de los nuevos Fondos de Asistencia Laboral (FAL), el especialista mencionó que permitirán a las empresas economizar para pagar indemnizaciones por despido, aunque advirtió que tendrán escaso impacto en las microempresas, que son las más afectadas por los costos de despido.
Colina propuso que las empresas con menos de diez trabajadores sean eximidas de la aplicación del convenio colectivo de trabajo. Afirmó que el salario mínimo vital y móvil es insuficiente, dado que el mínimo de convenio triplica esa cifra, lo que dificulta la contratación formal en pequeños negocios.
“Menos de diez trabajadores no aplica convenio colectivo de trabajo. Tenés solamente un acuerdo con el trabajador y te tenés que cumplir con el salario mínimo vital y móvil”, puntualizó.
Asimismo, el especialista observó que la economía argentina está migrando hacia el trabajo a través de plataformas y el cuentapropismo no registrado. “Una persona cuando necesita trabajar, lo primero que hace es una app, ya sea para transportar gente o mercadería”, ilustró. Al mismo tiempo, estas personas buscan otras oportunidades laborales.
Colina concluyó que aunque la tasa de desempleo no presenta problemas severos gracias al auge del trabajo informal, advirtió de que “vamos a ver un problema severo de informalidad, porque en definitiva, el de la app es un trabajador informal, es un cuentapropista que no se registra”.
La evolución del mercado laboral en Argentina presenta importantes retos para la protección social, la sostenibilidad del sistema previsional y la calidad del empleo.

