Mientras los tres principales índices bursátiles de Nueva York mostraban un desempeño positivo, impulsados por reportes industriales favorables y una recuperación en el sector tecnológico, el aumento en el precio del petróleo ha hecho que los inversores enfrenten una cruda realidad, encendiendo temores sobre un posible incremento en la inflación y en las tasas de interés.
La reacción del mercado incluyó una caída generalizada de los bonos del Tesoro, con el rendimiento a diez años alcanzando un 4,63 por ciento. Este es el nivel más alto registrado en los últimos dos meses y, en términos más amplios, representa el mayor incremento en casi dos años. Asimismo, la rentabilidad de los títulos a corto plazo también mostró un aumento, lo que refleja el sentimiento de los inversores ante el futuro de las tasas. Cuando los rendimientos de estos bonos se elevan, anticipan las expectativas del mercado sobre las decisiones venideras de la Reserva Federal.
En el caso de Argentina, el mal timing, que permitió que la mejora de la calificación por parte de Moody’s se comunicara al final de la jornada, resultó en caídas de hasta 1% en los bonos de mayor duración y de 0,6% en los de menor plazo. En este contexto, el riesgo país aumentó en 5 unidades (+1,2%) alcanzando los 421 puntos básicos, un recordatorio del entorno complejo que rodea a la economía nacional.
José Luis Daza, viceministro de Economía, destacó que la reciente mejora de la calificación “permitirá que muchas empresas argentinas con mejor perfil crediticio puedan obtener calificaciones más altas, reduciendo su costo de financiamiento y ampliando su acceso a los mercados internacionales. Moody’s no solo hizo posible esta mejora, sino que también cambió la perspectiva de Estable a Positiva. Esto significa que, si el programa económico continúa desarrollándose conforme a las expectativas de la agencia, se vuelve más probable una nueva mejora de calificación que una degradación en los próximos 12 a 18 meses”.
Desde una consultora , se afirmó que “ahora Argentina tiene una calificación superior a la de Ecuador según Moody’s. Seguramente habrá algún impacto positivo tras este anuncio. No obstante, Argentina aún se encuentra lejos del Grado de Inversión, aunque más cerca de los mercados de crédito voluntarios”.
Sin embargo, al conocerse tarde la calificación, no logró mejorar la licitación para la extensión del bono dollar linked D31L6, por un total de 4.098 millones de dólares. Solo el 45,17 por ciento de los tenedores aceptó cambiar sus títulos, que vencen a fin de mes, por nuevos bonos con vencimiento en agosto y diciembre de 2028.
Se ofrecieron 2.087 millones de dólares y se aceptaron 1.895 millones, lo que deja un elevado volumen de vencimientos que deberá afrontarse en el corto plazo. El precio del bono se definirá el próximo martes. La gran mayoría de quienes renovaron optó por el bono con vencimiento a finales de agosto, alcanzando un total de 1.736 millones de dólares, en contraste con los apenas 159 millones captados para los bonos que expiran en diciembre de 2028. Los próximos dos meses también presentarán vencimientos significativos que requerirán atención.
Analistas del sector financiero advirtieron que para el 28 de julio, fecha en la que el instrumento fija el tipo de cambio para el pago, los vencimientos ascienden a unos 2.247 millones de dólares a valor nominal, una cifra considerada significativa. Además, señalaron que la letra con vencimiento a fines de agosto concentra compromisos por alrededor de 4.260 millones de dólares, luego de la conversión realizada el día anterior.
Por otro lado, el precio del petróleo se incrementó un 2 por ciento y continuaba subiendo durante las negociaciones nocturnas. Los analistas financieros señalaron que “a medida que escalan las hostilidades, también lo hace el precio del petróleo, y ahora se abren dos frentes. Los Houthis han vuelto al conflicto tras meses de silencio, amenazando con interferir en la circulación de 5 millones de barriles diarios en el estrecho de Bab Al-Mandeb, como represalia contra Arabia Saudita. Esta zona es la única salida que había encontrado Arabia Saudita al desviar exportaciones desde el Golfo Pérsico hacia el Mar Rojo”.
En la misma línea, se sostiene que el presidente de Volodímir Zelenski está impulsando ataques contra embarcaciones que navegan por el Mar Negro y que, si bien operan desde una terminal rusa, transportan petróleo procedente de Kazajistán. Según explicó, tras varios episodios contra buques comerciales se resolvió suspender las cargas hasta nuevo aviso.
Advirtieron que estos nuevos focos de tensión vuelven a poner en riesgo cerca del 6 % del suministro mundial de petróleo, que se suma al impacto ya generado por la situación en el estrecho de Ormuz. También consideró que el panorama para el diésel y la gasolina es aún más complejo y anticipó un escenario de mayor inflación en los próximos meses.
En el Mercado Libre de Cambios (MLC), a pesar del incremento global del dólar, la moneda local cayó $3,50 (-0,2%) quedando en $1.477. El Banco Central llevó a cabo la compra de 45 millones de dólares y las reservas aumentaron en 112 millones, alcanzando un total de 48.919 millones de dólares.
En la plaza financiera local, tanto el MEP como el contado con liquidación (CCL) mostraron descensos. El MEP se redujo en $2,50 (-0,2%) para ubicarse en $1.510, mientras que el CCL experimentó una caída de $8 (-0,5%) y terminó en 1.565 pesos. Por otro lado, el mercado informal, conocido como “blue”, aumentó $5, alcanzando los 1.545 pesos.
Adicionalmente, la Bolsa local se vio influenciada por el optimismo proveniente de Wall Street y el Nasdaq. El Merval, que registra las acciones líderes, incrementó un 1,8% en pesos y un 2,3% en dólares. Metrogas lideró las alzas con un incremento del 7,2%, seguida de Edenor con un 5,6% y Pampa con un 3,9 por ciento.
Sin embargo, durante el after hour, el panorama se tornó diferente. Los tres principales índices de las Bolsas de Nueva York se encontraban en ligera baja, mientras que el petróleo exhibía precios moderadamente al alza. El oro también subió un 0,33%, aproximándose a los 4.100 dólares.
Hoy podría representar una jornada favorable para los bonos soberanos de Argentina, dado que los inversores no deberían pasar por alto la reciente mejora en la calificación de la deuda.

