A pesar de este aumento, la inflación acumulada en los últimos nueve meses, que ronda el 25%, hace que el valor actual del dólar sea más accesible en comparación al mismo periodo del año pasado.
El volumen negociado en el mercado de cambios spot fue de USD 432,7 millones, una cifra que parece baja en relación al promedio de más de USD 700 millones diarios registrado en lo que va de julio.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) ha establecido un techo para su régimen de bandas cambiarias en $1.815,42, lo que posiciona al dólar mayorista a 323,42 pesos o un 21,7% por debajo de ese límite de flotación.
En el mes de julio, el dólar ha registrado un aumento de diez pesos, es decir, un 0,7%, y desde comienzos de 2026, el incremento total asciende a 37 pesos, equivalentes al 2,5%.
En el ámbito minorista, el billete subió cinco pesos, ubicándose en $1.515 para la venta en el Banco Nación, lo que confirma un precio máximo no visto desde el 24 de octubre. Así, el tipo de cambio minorista supera los $1.510 por cuarta jornada consecutiva, mientras que el dólar blue también se opera a $1.515.
“Luego del respiro de ayer, el dólar mayorista retoma el gradual deslizamiento de las últimas semanas -y supera los $1.490- ante una mayor búsqueda de cobertura y una menor oferta. Tras las intensas compras del BCRA durante el primer semestre, los operadores anticipan una segunda parte del año donde el escenario cambiario se presentaría más equilibrado; sin embargo, hasta el momento, el organismo continúa sumando divisas a las reservas”, comentó el economista Gustavo Ber.
“Es fundamental considerar el equilibrio entre la oferta y la demanda de dólares en el mercado único y libre de cambios (MULC). Aunque destacan el despegue de hidrocarburos y minería y las buenas cosechas que contribuyeron positivamente al balance comercial, así como la colocación de bonos internacionales de empresas y provincias, y préstamos en dólares en el ámbito local, las fuentes de demanda, especialmente ante un año electoral, merecen un seguimiento exhaustivo. En el ciclo electoral de 2025, la demanda de dolarización de carteras alcanzó aproximadamente el 50% del M2 privado”, explicó un economista el jefe de Grupo SBS, Juan Manuel Franco.
Ante los importantes vencimientos en dólares previstos para los próximos 18 meses, “el programa financiero presentado por el Ministerio de Economía ofrece una nueva referencia al mercado respecto a los vencimientos de 2026 y 2027”, señalaron desde Cohen Aliados Financieros.
El equipo económico ha presentado un programa financiero para el resto de 2026 y todo 2027, con el fin de aclarar incertidumbres sobre los vencimientos en el periodo electoral. Para 2026, las necesidades están estimadas en USD 19.200 millones, mientras que las fuentes se prevén en USD 22.900 millones, lo que genera un excedente de USD 3.700 millones que se reservará como “colchón” para 2027. Las fuentes incluyen compras al BCRA por USD 6.700 millones, rollover intra sector público por USD 800 millones, préstamos garantizados por organismos por USD 4.000 millones –USD 2.000 millones del Banco Mundial al 6,3% y USD 1.200 millones del BID al 7,75%–, desembolsos del Fondo Monetario Internacional por USD 1.900 millones, otros organismos por USD 2.800 millones, emisiones locales por USD 6.000 millones –con USD 4.000 millones ya colocados a través de Bonar 2027 y 2028 y los USD 2.000 millones restantes mediante un nuevo AO29 con un cupón del 6% mensual– y privatizaciones por USD 800 millones.
Para 2027, tanto las necesidades como las fuentes coinciden en USD 24.900 millones, con aportes de compras al BCRA por USD 4.900 millones, rollover intra sector público por USD 1.800 millones, FMI por USD 1.700 millones, organismos por USD 4.200 millones, emisiones locales por USD 5.000 millones, un préstamo bilateral por USD 2.000 millones y privatizaciones por USD 1.500 millones.
El ministro Luis Caputo enfatizó que la salida a los mercados internacionales representa “una opción, no un objetivo”, y aclaró que estas alternativas no incluyen el swap con Estados Unidos.

